El FMI reduce su previsión de crecimiento mundial para 2026 por el impacto de la guerra en Oriente Medio
Por: Redacción Paragrafo
8 julio, 2026

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó en una décima su pronóstico de crecimiento global para este año, situándolo en el 3%, debido a los efectos persistentes del conflicto en Oriente Medio sobre la energía, el comercio y la inflación. Aunque el auge de la inteligencia artificial sostiene a algunas economías, el organismo advierte que no logra compensar por completo las tensiones geopolíticas.
El ajuste, aunque leve, confirma que la economía mundial sigue expuesta a shocks externos. El FMI explicó que las décimas perdidas en 2026 podrían recuperarse en 2027, con una recuperación en forma de V más acentuada de lo previsto. Sin embargo, el golpe a corto plazo se concentra en Oriente Medio y Asia Central, la región más afectada por la guerra que enfrentó a Estados Unidos, Israel e Irán.
América Latina: estabilidad moderada
Para América Latina, el FMI mantiene un crecimiento estimado de 2,4% en 2026, con una ligera aceleración a 2,7% en 2027. Brasil se destaca como la economía más resiliente de la región, con una expansión proyectada del 2,4% este año. En contraste, México crecería apenas un 1,2%, limitado por la incertidumbre interna pese a políticas menos restrictivas.
El organismo señala que la región enfrenta desafíos estructurales como baja inversión, productividad insuficiente y vulnerabilidad ante los precios de materias primas. Aunque el 2,4% refleja estabilidad, está lejos de cubrir las necesidades sociales y fiscales de varios países.
Oriente Medio: el mayor impacto
La zona más castigada es Oriente Medio y Asia Central, donde el crecimiento se desploma al 0,7% en 2026. El FMI espera una fuerte recuperación en 2027, hasta el 6,5%, pero el corto plazo es severo. Países como Irak y Catar sufren por el cierre del estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte de hidrocarburos. Arabia Saudita resiste mejor, con un 1,7%, mientras Irán seguiría en recesión con una caída del 5,4%.
La guerra no solo afecta el frente militar: sus consecuencias se transmiten a través de rutas comerciales, precios energéticos, inflación y confianza empresarial.
IA: un motor insuficiente
Fuera de la zona de conflicto, las economías ligadas al auge tecnológico, como Estados Unidos, mantienen un crecimiento de 2,3% gracias a las inversiones en inteligencia artificial. El FMI destaca que los exportadores de energía no involucrados en la guerra se benefician de mejores condiciones comerciales, mientras que los importadores de energía con poca participación tecnológica se debilitan.
La inflación, aunque revisada al alza, se considera un bache temporal vinculado a los precios de alimentos y energía, que ya muestran señales de desaceleración. En la zona euro, el crecimiento se redujo en 0,2 puntos porcentuales, reflejando el impacto de los mayores costos energéticos.
El panorama del FMI es mixto: la economía mundial crecerá menos este año, pero podría recuperar terreno en 2027. La guerra en Oriente Medio golpea con fuerza a los países más expuestos al comercio de hidrocarburos, mientras la inteligencia artificial sostiene el desempeño de Estados Unidos, sin lograr compensar el daño global.
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