Gustavo Petro rechaza reconocer a Abelardo de la Espriella por presuntos fraudes electorales

Por: Redacción Paragrafo

15 julio, 2026

El mandatario colombiano confirmó que no asistirá a la posesión del próximo 7 de agosto y anunció denuncias legales por irregularidades en el proceso.

El presidente Gustavo Petro confirmó hoy su negativa a reconocer a Abelardo de la Espriella como el nuevo jefe de Estado. Durante el consejo de ministros de este martes, el mandatario justificó su postura aludiendo a graves irregularidades en el proceso de votación, asegurando que su decisión no responde a diferencias políticas, sino a la necesidad de cumplir con el mandato del pueblo.

Petro reiteró que no reconocerá al electo y que no dará la mano en la ceremonia de posesión. “Hubo un fraude. Yo no reconozco a ese presidente y no tengo que darle la mano”, afirmó el jefe de Estado. A pesar de las tensiones, el mandatario aseguró que el gobierno no promoverá acciones violentas, recordando que hace 37 años dejó las armas y decretó la paz.

Irregularidades en el voto en el exterior

Uno de los puntos centrales de la denuncia del gobierno se centra en el proceso de votación de los colombianos en el extranjero. Petro señaló que no se entregaron los escrutinios de los claveros de varias mesas de votación, especialmente en Estados Unidos. Esta situación, según el mandatario, estaría relacionada con una supuesta alteración de alrededor de 848.000 votos.

“Es un fraude de 848.000 votos, que es el número del censo adicional que yo denuncié”, explicó Petro en su intervención. El presidente vinculó esta cifra con un censo electoral adicional que había denunciado anteriormente, sugiriendo que quienes habrían cometido la manipulación aprovecharon el Mundial de Fútbol para influir en el resultado, con Miami como uno de los principales puntos de atención.

Cuestionamientos al censo electoral

Además de los escrutinios, el gobierno presentó denuncias sobre inconsistencias en el censo electoral. Petro mencionó la aparición de personas fallecidas registradas como jurados o votantes, lo cual, a su juicio, demuestra una falta de control en los datos. Asimismo, cuestionó el papel de los consulados en el conteo de los votos en el exterior, argumentando que estos organismos no han garantizado la transparencia del proceso.

El mandatario afirmó que el gobierno presentará denuncias sobre hechos que ya tienen identificados y que, a su juicio, demostrarían las presuntas irregularidades. “Yo no puedo aceptar un presidente y por eso no voy a estar el 7 de agosto ni darle la mano”, reiteró Petro.

El futuro de la transición

Pese a las denuncias, el presidente colombiano aseguró que no promoverá acciones violentas. “Será el pueblo colombiano el que decida en el momento que considere”, señaló. Esta postura deja abierta la posibilidad de que la situación se resuelva mediante mecanismos legales o a través de la voluntad popular, aunque la tensión política en el país se ha incrementado significativamente tras el anuncio.

El gobierno de Petro mantiene que su prioridad es la estabilidad y la paz, pero la negativa a reconocer al nuevo presidente electo marca un precedente sin precedentes en la historia reciente de la nación. La comunidad internacional y los observadores electorales seguirán de cerca las denuncias que el gobierno planea presentar en los próximos días.