Designación de Paola Holguín como ministra de Cultura desata polémica y revive debate sobre la economía naranja

Por: Maria Jose Salcedo

18 julio, 2026

Designación de Paola Holguín como ministra de Cultura desata polémica y revive debate sobre la economía naranja

El presidente electo, Abelardo de la Espriella, designó a la exsenadora Paola Holguín como nueva ministra de Cultura, una decisión que marca un cambio de rumbo frente a la política cultural impulsada durante el gobierno de Gustavo Petro y reabre el debate sobre el papel de las industrias culturales en el desarrollo del país.

La llegada de Holguín al gabinete ha sido interpretada como una señal de que el nuevo Gobierno promoverá un modelo orientado a fortalecer la cultura como motor de desarrollo económico, una visión que varios sectores han comparado con la denominada “economía naranja”, impulsada durante la administración del expresidente Iván Duque.

Aunque el gobierno entrante no ha anunciado oficialmente el regreso de ese concepto, la propuesta plantea convertir a los actores del sector cultural en “sujetos de prosperidad”, mediante estrategias enfocadas en la generación de empleo, el emprendimiento y el fortalecimiento de las industrias creativas.

El debate sobre el modelo cultural

La designación provocó reacciones inmediatas desde distintos sectores. Uno de los pronunciamientos más críticos fue el del exministro de las Culturas Juan David Correa, quien aseguró que el nombramiento representa una declaración de principios del nuevo gobierno.

El exfuncionario sostuvo que la decisión implica un retorno a un modelo cultural que privilegia las industrias creativas y el entretenimiento, en detrimento de la diversidad cultural del país.

Correa afirmó que durante los últimos cuatro años se fortalecieron procesos enfocados en las comunidades, los saberes tradicionales y la diversidad biocultural, y consideró que el cambio de orientación responde a una apuesta política distinta.

“Es pensando en nosotros, nuestros artistas, sabedores, cultores y artesanos y en nuestra bioculturalidad que daremos respuesta a la imposición de la nueva narrativa que se impondrá”, expresó el exministro al referirse al nuevo escenario que enfrentará el sector.

El debate sobre la denominada economía naranja no es nuevo. Durante el gobierno de Iván Duque surgieron cuestionamientos desde organizaciones culturales y artistas que advertían sobre el riesgo de que las expresiones artísticas terminaran subordinadas a criterios de rentabilidad y productividad, además de señalar que persistían problemas estructurales como la informalidad laboral y la falta de garantías sociales para quienes trabajan en el sector.

Una ministra con amplia experiencia política

Paola Holguín llega al Ministerio de Cultura después de más de dos décadas de experiencia en el sector público, aunque sin una trayectoria profesional vinculada directamente al ámbito cultural.

Es comunicadora social y periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, cuenta con maestrías en Estudios Políticos y en Seguridad y Defensa, además de formación especializada en estrategia y políticas de seguridad en Estados Unidos.

Durante su carrera ha sido asesora de la Presidencia de la República, funcionaria diplomática en la Embajada de Colombia en México, consultora en asuntos de seguridad y políticas públicas, y senadora de la República durante tres periodos consecutivos entre 2014 y 2026, consolidándose como una de las principales dirigentes del Centro Democrático antes de abandonar esa colectividad.

También se ha desempeñado como docente universitaria y autora de varias publicaciones, entre ellas una biografía del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Reacciones divididas

El nombramiento también generó respaldo desde sectores cercanos al nuevo gobierno. La exsenadora María Fernanda Cabal felicitó la designación y aseguró que Holguín representa “altura y lugar para la cultura de nuestro país”.

Al mismo tiempo, la decisión volvió a poner sobre la mesa una controversia que ha acompañado a Holguín durante su carrera política relacionada con señalamientos contra su padre, Frank Holguín. Sin embargo, en mayo de 2023 el representante Santiago Osorio se retractó públicamente de esas afirmaciones dentro de un proceso de conciliación avalado por la Corte Suprema de Justicia, al reconocer que no contaba con pruebas para sustentarlas. Además, aunque Frank Holguín afrontó un proceso de extinción de dominio en la década de los noventa, no fue condenado ni procesado por delitos relacionados con narcotráfico o testaferrato.