Niño arrojado a foso de cocodrilos continúa su recuperación tras siete cirugías

Por: Maria Jose Salcedo

18 julio, 2026

Niño arrojado a foso de cocodrilos continúa su recuperación tras siete cirugías

Un niño de tres años que fue arrojado por un hombre al recinto de cocodrilos del zoológico Johnsons of Old Hurst, en Cambridgeshire (Inglaterra), continúa hospitalizado mientras avanza su proceso de recuperación, luego de sufrir graves lesiones que le dejarán secuelas permanentes, según informó su familia.

El caso ocurrió el pasado 18 de junio, cuando un hombre de 30 años con discapacidad intelectual levantó al menor por encima de una barrera de seguridad y lo lanzó desde una altura aproximada de 4,5 metros hacia un foso donde había al menos 15 reptiles. El niño cayó sobre una superficie de hormigón y fue mordido por un cocodrilo antes de ser rescatado por los propietarios del zoológico.

De acuerdo con el relato de la familia al diario británico Daily Mail, el menor sufrió fracturas en un brazo y la pelvis, además de graves daños en tendones, vasos sanguíneos y tejidos del cuello, la cabeza y el rostro. Desde el ataque ha sido sometido a siete cirugías.

Una de las intervenciones más recientes consistió en un injerto de nervio en el brazo, procedimiento en el que los médicos utilizaron tejido extraído de una de sus piernas para intentar recuperar la movilidad de la mano afectada. Sin embargo, los especialistas indicaron que solo dentro de algunos meses podrán determinar si la operación fue exitosa.

La abuela del menor aseguró que, pese a la gravedad de las lesiones, el niño ha mostrado avances significativos durante su recuperación.

“El pequeño travieso al que tanto queremos está hablando con las enfermeras, jugando con los pies y volviendo a sonreír. Estamos asombrados de lo mucho que ha mejorado”, expresó.

La familia recordó que las primeras horas después del ataque fueron especialmente críticas. La cirugía inicial se prolongó durante 12 horas y los médicos les advirtieron que existía la posibilidad de tener que amputar parte de una de sus extremidades para salvarle la vida.

“Esas fueron las peores 12 horas de nuestras vidas”, relató la abuela, quien destacó la labor del equipo médico y calificó de “milagrosa” la intervención de los cirujanos que lograron preservar el brazo del menor.

Aunque el niño evoluciona favorablemente y su estado es estable, continuará bajo tratamiento durante varios meses e incluso años debido a la complejidad de las lesiones. Sus padres permanecen junto a él en el Hospital Addenbrooke, de Cambridge, brindándole acompañamiento permanente durante el proceso de rehabilitación física y psicológica.

Investigación continúa por presunto intento de homicidio

Las autoridades británicas mantienen abierta la investigación para esclarecer las circunstancias del ataque.

El hombre señalado de lanzar al menor fue detenido bajo sospecha de intento de homicidio. Posteriormente quedó en libertad bajo fianza debido a que, según la Policía, no estaba en condiciones de ser interrogado.

La investigación también busca establecer si existieron fallas en la supervisión del sospechoso. Según información divulgada por medios locales, los dos cuidadores que lo acompañaban se encontraban a varios metros de distancia y presuntamente utilizaban sus teléfonos celulares cuando ocurrió el ataque.

Tras el incidente, el ayuntamiento correspondiente suspendió temporalmente las derivaciones al proveedor del servicio de atención del hombre mientras revisa los protocolos y la calidad de la supervisión brindada.

Por su parte, los propietarios del zoológico cerraron el área de reptiles como medida preventiva y reiteraron su respaldo a la familia. Además, fueron ellos quienes ingresaron al recinto para rescatar al niño inmediatamente después del ataque.

Con el fin de cubrir los costos de la recuperación, la familia abrió una campaña de recaudación de fondos que ya supera las 65.000 libras esterlinas. Los recursos serán destinados a financiar la rehabilitación del menor y a compensar el tiempo que sus padres deberán permanecer alejados de sus actividades laborales mientras continúa el tratamiento médico.