$98 billones en intereses para 2027 y una “olla raspada” es lo que heredará el próximo gobierno

Por: Redacción Paragrafo

9 julio, 2026

El balance fiscal que deja el presidente Gustavo Petro al concluir su mandato es el más crítico de la historia reciente del país. Según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), la deuda neta alcanzará el 61 % del PIB a finales de 2026, lo que obligará al gobierno entrante, encabezado por Abelardo de la Espriella, a destinar casi un tercio de los ingresos tributarios únicamente al pago de intereses en 2027, una carga de $98 billones.

Deuda récord y costo insostenible

  • Nivel histórico: el saldo de la deuda llegó a $1 169,9 billones en mayo, un aumento de $364,9 billones desde que Petro asumió en agosto 2022.
  • Crecimiento diario: la cifra se ha incrementado a $286 000 millones por día, impulsada principalmente por un 86 % de aumento en la deuda interna.
  • Tasa de financiamiento: el Estado se ve forzado a contratar recursos a 12,9 %, una de las tasas más altas del mercado local.

Este escenario ha llevado a Standard & Poor’s a rebajar la calificación crediticia de Colombia a BB‑, nivel no visto desde 1993, equiparándola al riesgo soberano de economías como Turquía o Mongolia.

Déficit primario y recaudación insuficiente

El déficit primario proyectado para 2026 es del ‑4,1 % del PIB, el peor registro fuera de la pandemia. La meta de recaudo del Marco Fiscal de Mediano Plazo se redujo de 3,21 % a 2,94 % del PIB, pero el ingreso real alcanzó solo $138,17 billones, dejando un hueco de $32 billones respecto a la meta ajustada.

Factores que agravaron la brecha:

  1. Dian bajo presión: la entidad tributaria no cumplió sus objetivos de recaudación, generando una brecha estructural.
  2. Gasto creciente: el gasto público se mantuvo en torno al 21,1 % del PIB, mientras el ingreso se quedó en 16,1 %, creando una diferencia de cinco puntos porcentuales.
  3. Ley de Financiamiento: su no aprobación obligó a financiar el déficit mediante decretos de emergencia y mayor endeudamiento.

Consecuencias para el próximo gobierno

El calendario de vencimientos concentra la mayor parte de los pagos de intereses a inicios de 2027, dejando a la administración de Espriella pocas semanas para diseñar una respuesta. Los analistas recomiendan un plan integral de manejo de deuda que incluya:

  • Reducción de costos mediante refinanciamiento a tasas más bajas.
  • Recuperación de la credibilidad fiscal para mejorar la calificación crediticia.
  • Coordinación con organismos multilaterales y posible canje de deuda.

Impacto social y estructural

El costo de la deuda ya supera el gasto en defensa y seguridad nacional, representando más del 5 % del PIB. La deuda per cápita pasó de $2 millones hace 35 años a $23 millones hoy. Además, la falta de formalización tributaria deja fuera del sistema a 7 millones de potenciales contribuyentes, lo que limita la base recaudatoria.

Perspectivas a corto plazo

  • 2026: se prevé el pago de $65 billones en intereses (3,2 % del PIB).
  • 2027: el escenario más pesimista eleva la carga a $98 billones (4,6 % del PIB), equivalentes a uno de cada tres pesos recaudados.
  • Deuda total: sin ajustes drásticos, podría alcanzar 66,6 % del PIB en 2027 y superar el 40 % del recaudo tributario destinado a intereses antes de 2030.

La “olla raspada” que Petro deja a su sucesor no solo es una cuestión de cifras; es un desafío estructural que obliga a replantear la política fiscal, mejorar la eficiencia del gasto y ampliar la base tributaria. La capacidad de Abelardo de la Espriella para implementar un plan de manejo de deuda sólido será determinante para evitar que Colombia caiga en una espiral de endeudamiento insostenible.