Recuperar la dignidad a partir del cuidado del cabello: el aporte de un grupo de voluntarios tras los terremotos en Venezuela

Por: Maria Jose Salcedo

11 julio, 2026

Recuperar la dignidad a partir del cuidado del cabello: el aporte de un grupo de voluntarios tras los terremotos en Venezuela

En medio de la emergencia humanitaria que dejaron los terremotos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela, decenas de voluntarios han encontrado una manera poco convencional de brindar apoyo a las personas afectadas: recuperar su higiene, autoestima y dignidad a través del cuidado del cabello.

Una de las iniciativas más visibles es la liderada por Paulette Abdallah, fundadora de Rulos de Venezuela, quien junto a un grupo de estilistas ha recorrido hospitales y refugios para atender gratuitamente a sobrevivientes de la tragedia.

Desde un albergue ubicado en el Distrito Metropolitano de Caracas, Abdallah explicó que decidió poner su experiencia al servicio de las comunidades afectadas al considerar que, además de la atención médica y la alimentación, las personas necesitaban recuperar parte de su bienestar emocional.

“Lo primero que pensé fue: ‘me voy a los refugios’”, relató la voluntaria, quien desde hace más de seis años desarrolla proyectos sociales enfocados en el cuidado del cabello rizado y afro, promoviendo el amor propio, la identidad y la higiene entre comunidades históricamente afectadas por la discriminación.

Aunque inicialmente esperaba que avanzaran las labores de rescate, pocos días después del desastre comenzó a visitar hospitales saturados de pacientes lesionados por el sismo, donde detectó una necesidad poco visible: la imposibilidad de muchos heridos para realizar su higiene personal.

La primera jornada se realizó en el Hospital General Nacional Dr. Miguel Pérez Carreño, donde un pequeño grupo de estilistas lavó, desenredó, cortó y peinó el cabello de los pacientes. Con el paso de los días, la iniciativa creció hasta reunir a más de 60 voluntarios.

Según Abdallah, muchas personas permanecían con polvo, tierra y escombros acumulados en el cabello incluso una semana después del terremoto, debido a las limitaciones físicas ocasionadas por sus lesiones y a la alta demanda que enfrentaba el personal sanitario.

La voluntaria aseguró que estas acciones van más allá de la estética y representan una forma de preservar la dignidad de quienes atraviesan momentos de profundo sufrimiento.

“Gracias, se me olvidó el dolor por un momento”, fue una de las frases que, según recordó, le expresó una paciente mientras recibía atención.

Posteriormente, el grupo amplió su trabajo hacia refugios instalados en diferentes zonas, entre ellas Naiguatá, en el estado La Guaira, una de las regiones más golpeadas por los terremotos, y Baruta, en Caracas.

Abdallah explicó que cada albergue enfrenta realidades distintas. Mientras algunos presentan condiciones críticas, con problemas de higiene y familias que perdieron a sus seres queridos, otros cuentan con una organización más estable. Sin embargo, considera que todos requerirán apoyo durante varios meses.

La fundadora de Rulos de Venezuela afirmó que el proyecto ha sido posible gracias a las donaciones de ciudadanos y al trabajo de casi un centenar de estilistas que se han sumado voluntariamente a la iniciativa.

Además de continuar atendiendo a los damnificados, el grupo mantiene una campaña para recibir insumos como lavacabezas portátiles, cepillos, guantes y tapabocas, con el propósito de ampliar las jornadas de atención en hospitales y refugios.

Para Abdallah, la recuperación de las comunidades afectadas no solo dependerá de la reconstrucción de viviendas e infraestructura, sino también del acompañamiento humano a quienes perdieron familiares, hogares o gran parte de su vida cotidiana.

La voluntaria concluyó que las necesidades siguen siendo enormes y que la solidaridad deberá mantenerse durante los próximos meses para acompañar el proceso de recuperación de miles de personas afectadas por la emergencia.