Italia en crisis: Gabriele Gravina renuncia como presidente de la FIGC tras nuevo fracaso mundialista

Por: Maria Jose Salcedo

2 abril, 2026

Italia en crisis: Gabriele Gravina renuncia como presidente de la FIGC tras nuevo fracaso mundialista

Gabriele Gravina presentó este jueves su dimisión como presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), tras la eliminación de la selección italiana en la repesca europea para el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La Azzurra, tetracampeona mundial, cayó en penales (4-1) ante Bosnia-Herzegovina tras empatar 1-1 en tiempo extra, quedando fuera de un Mundial por tercera vez consecutiva —un récord negativo en su historia—.

La noticia fue confirmada por la propia FIGC en un comunicado oficial, en el que se detalló que Gravina, de 72 años, ya notificó al Consejo Federal su decisión de dejar el cargo y convocó una Asamblea Extraordinaria Electiva para el próximo 22 de junio en Roma. Su salida marca el fin de un mandato que comenzó en 2018, tras la ausencia en Rusia 2018, y que ahora concluye con otro fracaso en las eliminatorias.

Bajo su liderazgo, Italia logró el título de la Eurocopa 2021, un hito que ilusionó al país, pero que no pudo sostenerse en competiciones posteriores. La selección fue eliminada en octavos de final de la Euro 2024 —su peor actuación continental desde 1988— y no logró clasificarse ni para Catar 2022 ni para Norteamérica 2026, lo que ha generado una profunda crisis institucional y deportiva.

Gravina, antiguo empresario y expresidente del club abruzzés Delfino Pescara, intentó anticiparse a las críticas tras la derrota en Zenica, convocando de inmediato un consejo federal para “evaluar el presente y el futuro del fútbol italiano”. Sin embargo, la presión fue insostenible. El ministro de Deportes, Andrea Abodi, fue contundente: “El fútbol italiano debe refundarse, y ese proceso debe comenzar con una renovación en la dirección de la FIGC”. La prensa local no fue más indulgente: calificó el nuevo fracaso como el “tercer apocalipsis” del calcio azzurro.

En medio del vacío de liderazgo, ya circulan nombres para sucederlo. El más destacado es el de Giovanni Malagò, expresidente del Comité Olímpico Italiano (CONI) y actual jefe del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en Milán-Cortina. Su perfil institucional, experiencia en gestión deportiva y prestigio en el ámbito nacional lo convierten en el favorito para liderar la reconstrucción.

Además del cambio en la presidencia, se espera una remodelación completa del cuerpo técnico. Según medios italianos, el seleccionador Gennaro Gattuso —nombrado en junio de 2025— y el mánager general Gianluigi Buffon también presentarán sus renuncias en las próximas horas. Ambos fueron cuestionados por la falta de identidad del equipo y por decisiones tácticas controvertidas durante la repesca.

La ausencia en tres Mundiales seguidos —algo inédito para una potencia como Italia— ha reabierto el debate sobre la formación de jóvenes, la planificación deportiva y la influencia del fútbol club sobre la selección. Expertos señalan que el problema va más allá de los entrenadores: es estructural.

Con la Asamblea Electiva a la vuelta de la esquina, el fútbol italiano entra en una etapa de incertidumbre y transformación. El 22 de junio no solo se elegirá un nuevo presidente, sino que se definirá el rumbo de una institución que, tras décadas de gloria, hoy lucha por recuperar su lugar en el fútbol mundial.