Tiburón ballena muere tras quedar varado en Bahía Solano

Por: Redacción Paragrafo

1 octubre, 2026

Tiburón ballena muere tras quedar varado en Bahía Solano; la comunidad intenta rescatarlo

Un tiburón ballena de aproximadamente seis metros de longitud quedó encallado en la playa del corregimiento de Nabugá, en Bahía Solano, y falleció antes de que llegaran los equipos de emergencia. La comunidad local, pese a sus esfuerzos, no pudo salvar al enorme pez, desencadenando alertas ambientales y generando preocupación entre las autoridades del Chocó.

La emergencia se reportó a las 8:00 a.m. del miércoles 30 de septiembre cuando los pobladores de Nabugá, a una hora y media en lancha desde la cabecera municipal, alertaron sobre la presencia del tiburón ballena varado en la orilla. El animal, aún vivo pero con múltiples heridas, estaba atrapado en la playa y los habitantes intentaron ayudarlo con recipientes de agua y remolcándolo con sus embarcaciones. Sin embargo, la potencia de los motores resultó insuficiente para mover al ejemplar de seis metros de largo.

Al llegar el equipo interinstitucional—compuesto por funcionarios de la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó), la Guardia Costera de la Armada Nacional, la Alcaldía de Bahía Solano y organizaciones ambientales locales—el tiburón ya había fallecido. La Codechocó activó el Protocolo de Atención a Enmallamientos y Varamientos de Fauna Marina del Pacífico Norte, pero el resultado fue inevitable.

El tiburón ballena, el pez más grande del mundo, puede alcanzar entre 12 y 20 metros y pesar hasta 20 toneladas. Se encuentra clasificado como especie en peligro de extinción y es un símbolo clave de la biodiversidad marina del Pacífico colombiano. La muerte de este ejemplar en fechas finales de septiembre y principios de octubre, fuera de la temporada migratoria habitual, ha generado alarma entre las autoridades ambientales.

“Este evento no solo representa la pérdida de un animal emblemático, sino que también plantea interrogantes sobre las causas del enmallo y la vulnerabilidad de la fauna marina en la región”, señaló un portavoz de la Codechocó. Además, se destacó la importancia de evitar el contacto directo con fauna marina varada, ya sea viva o muerta, para no interferir con los análisis técnicos y prevenir riesgos biológicos, como la transmisión de parásitos o agentes patógenos.

El Chocó es un destino turístico que va más allá de la temporada de ballenas, con un potencial de US$30 millones en ingresos para la economía local. La muerte del tiburón ballena, aunque lamentable, subraya la necesidad de fortalecer la gestión ambiental y la respuesta ante emergencias marinas para proteger tanto la biodiversidad como el atractivo turístico de la zona.

Las autoridades han reiterado la importancia de la colaboración entre la comunidad, las instituciones gubernamentales y las organizaciones ambientales para prevenir futuros incidentes y garantizar la conservación de especies clave como el tiburón ballena.