“No es un partido de derecha”: Paloma Valencia y María Fernanda Cabal chocan por la identidad del Centro Democrático
Por: Redacción Paragrafo
3 agosto, 2026

Un nuevo cruce ideológico sacudió al Centro Democrático después de que la senadora Paloma Valencia afirmara que la colectividad fundada por el expresidente Álvaro Uribe Vélez no es un partido de derecha. La declaración, hecha durante un evento privado, provocó una dura respuesta de María Fernanda Cabal, quien calificó la postura como una “catástrofe ideológica” y encendió el debate sobre el rumbo del partido y de la derecha colombiana.
Valencia defendió un modelo de Estado con mayor intervención y cuestionó a quienes, dentro de la misma colectividad, promueven una visión liberal extrema. En su intervención aseguró que el Centro Democrático tiene una identidad histórica distinta: “El que cree que este es el partido de Hayek y de las libertades económicas donde el Estado se queda cruzado de brazos y ve cómo se mueren de hambre los ciudadanos está en el partido equivocado”. Además, comparó el modelo colombiano con los gobiernos de Javier Milei, Nayib Bukele y El Tigre, y sostuvo que el camino ya probado en el país dio resultados: “Los indicadores de Colombia fueron extraordinarios, no solamente en términos económicos, sino también en bienestar social y legitimidad democrática”.
La respuesta de Cabal llegó a través de un extenso mensaje en la red social X, donde reivindicó su trayectoria dentro del partido y criticó con dureza las palabras de su compañera de bancada. “Yo no llegué al Centro Democrático ayer. Durante 15 años ayudé a construir el partido y defendí, muchas veces en soledad, la libertad, la familia, la seguridad, la propiedad privada y la iniciativa empresarial. Creí que esas eran nuestras banderas, no una utilería de campaña”, escribió.
La senadora fue más lejos y advirtió sobre las consecuencias de renunciar a los principios que dieron origen al partido. “Oír ahora que el Centro Democrático ‘no es de derecha’ revela una catástrofe ideológica. Si el partido renuncia a las ideas que le dieron identidad, ¿qué queda? Una sigla, una burocracia y algunos dirigentes buscando dónde acomodarse”. En esa línea, insistió en que la derecha no debe avergonzarse de sus convicciones: “Ser de derecha no es una enfermedad que deba ocultarse. Es confiar en el ciudadano antes que en el burócrata; defender la familia, la autoridad, la propiedad y la empresa”.
Cabal también arremetió contra lo que definió como una “derecha tibia”, que en su opinión ha terminado adoptando discursos propios de la izquierda. El pronunciamiento concluyó con una invitación a levantar nuevamente las banderas del sector: “Esta es la nueva derecha que quiero construir desde la Fundación Escuela de Libertad. Una derecha que vuelva a levantar las banderas que otros dejaron caer. El momento de defender nuestras ideas es ahora”.
El choque entre ambas dirigentes no es un episodio aislado. Se produce en un momento de reacomodo de las fuerzas de oposición, tras la elección de Abelardo de la Espriella como presidente. Valencia y Cabal fueron protagonistas en la primera vuelta presidencial, cuando la primera compitió como una de las principales figuras del sector y la segunda terminó apoyándola. Luego, ambas expresaron su respaldo a de la Espriella en la segunda vuelta, pero las coincidencias electorales ahora dan paso a diferencias de fondo sobre el papel del Estado, el modelo económico y la identidad que deberá asumir la oposición en el nuevo ciclo político.
El debate trasciende las fronteras del Centro Democrático y plantea una pregunta central para el futuro político de Colombia: ¿qué significa ser de derecha en la actual coyuntura? La respuesta, que hoy divide a dos de las voces más visibles del partido, definirá no solo el liderazgo interno, sino también la manera en que este sector enfrenta los retos de gobernabilidad, libertad económica y bienestar social en los próximos años.
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