Irán descarta cualquier negociación con EE. UU pese al anuncio de Trump sobre una posible reanudación del diálogo

Por: Redacción Paragrafo

3 agosto, 2026

Irán amenaza con atacar buques en el estrecho de Ormuz y eleva la tensión tras ataques de EE. UU. e Israel

Teherán insiste en que los contactos con Washington están cerrados y centra sus esfuerzos en una vía marítima segura junto a Omán.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó este lunes que “actualmente no tenemos negociaciones con Estados Unidos”, desmintiendo la reciente declaración del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que se reactivarán las conversaciones con Teherán para alcanzar un acuerdo. Bagaei subrayó que cualquier avance dependerá de la evolución de los acontecimientos y de la postura de Washington.

En la misma rueda de prensa, el diplomático iraní explicó que, por el momento, Irán mantiene diálogos bilaterales con Omán para definir una ruta que garantice el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz. “Estas negociaciones son entre dos Estados ribereños; otros pueden ser constructivos o destructivos, pero el asunto corresponde a Irán y Omán”, puntualizó. El funcionario añadió que la creación de una vía segura es “una condición necesaria, pero no suficiente” para la reapertura del paso marítimo.

Trump, por su parte, había declarado que había cancelado un “ataque masivo” contra Irán y que la reanudación del diálogo era una prioridad de su administración. Sin embargo, Bagaei advirtió que mientras persista lo que describió como “hostilidad de Estados Unidos”, el bloqueo naval y los incumplimientos de Washington, no se producirán cambios significativos en la situación del estrecho.

El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, confirmó el avance hacia la fase final de las negociaciones con Omán, centradas en la gestión futura del estrecho de Ormuz y en la posible creación de una nueva ruta de navegación. No obstante, precisó que el acuerdo no está vinculado a la reapertura o al cierre del paso estratégico.

El estrecho de Ormuz, por donde antes de la escalada bélica entre Irán, EE. UU. e Israel transitaba alrededor del 20 % del petróleo mundial, se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto. El 12 de julio, Irán anunció un nuevo cierre del estrecho en respuesta a los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní, provocados por ataques de Teherán contra buques comerciales que intentaban usar la ruta propuesta por Omán. En consecuencia, EE. UU. restableció el bloqueo naval sobre embarcaciones y puertos iraníes en la zona.

La negativa iraní a dialogar con Washington refuerza la percepción de un estancamiento diplomático que podría prolongar la incertidumbre en los mercados energéticos. La iniciativa conjunta con Omán, sin embargo, muestra la disposición de Teherán a buscar soluciones regionales que mitiguen el riesgo de interrupciones en el suministro de crudo.

Expertos en política exterior señalan que la ausencia de negociaciones directas con EE. UU. limita las posibilidades de un acuerdo integral que incluya la retirada de sanciones y la garantía de seguridad marítima. Al mismo tiempo, la cooperación con Omán podría servir como modelo de gestión compartida del estrecho, siempre que ambas partes logren superar las presiones externas.

Irán indicó que seguirá evaluando la situación y que cualquier decisión sobre el estrecho dependerá de la conducta estadounidense en la región. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los movimientos diplomáticos de Teherán y la respuesta de Washington, conscientes de que la estabilidad del Ormuz afecta directamente a la economía global.