“La muerte de Maradona fue responsabilidad de Maradona”, declaró médico en el juicio

Por: Redacción Paragrafo

18 septiembre, 2026

Investigación por la muerte de Diego Maradona: acusan a su equipo médico de homicidio

La muerte de Diego Armando Maradona fue consecuencia de un evento cardíaco agudo e inesperado que no podía haber sido previsto ni evitado por su equipo médico. Esta es la tesis central que presentaron el jueves dos cardiólogos citados por la defensa en el juicio que se lleva a cabo en Argentina para establecer responsabilidades penales en el deceso del astro del fútbol.

En audiencia, el doctor Ricardo Iglesias, citado por la defensa, fue tajante: “Maradona tuvo un evento agudo por arritmia, por eso se muere. Los eventos agudos súbitos son inesperados y no había elementos que preanunciaran un final de este tipo”. Su declaración refuerza la postura de que el “Diez” falleció por una causa natural, contradiciendo directamente las pericias de la acusación.

La fiscalía acusa a siete profesionales de la salud —médicos, enfermeros y un psicólogo— de homicidio con dolo eventual. La teoría fiscal es que las omisiones y acciones del equipo tratante podrían haber previsto el desenlace fatal el 25 de noviembre de 2020. Sin embargo, Iglesias descartó la hipótesis de que Maradona sufriera una agonía prolongada, sosteniendo que su corazón presentaba una “restitución ad integrum” (estado normal) tras abandonar las drogas years antes. “No encuentro evidencia para sostener que hubo una situación de agonía prolongada”, sentenció, refutando los testimonios anteriores que hablaban de hasta 12 horas de sufrimiento.

En un giro significativo, el médico clínico José Antonio Maya, también testigo de la defensa, fue más allá al afirmar que “la muerte de Maradona fue responsabilidad de Maradona”. Aclaró que no se refería a culpa sino a responsabilidad por la decisión del propio futbolista de rechazar revisiones médicas periódicas. “Murió inesperadamente, de golpe”, declaró Maya, quien calificó al exjugador como un paciente de “riesgo anestésico moderado” y no de riesgo cardíaco alto. Ambos profesionales coincidieron en que la muerte era “imprevisible”.

Sobre la polémica internación domiciliaria en una casa de Tigre tras una cirugía, Iglesias apuntó la responsabilidad hacia la “empresa de medicina prepaga” y consideró “lógicos” los manejos del equipo tratante, dado que Maradona llegó sin indicación cardiológica previa.

El juicio, que comenzó en abril en San Isidro y se encuentra en su etapa final, arriesga penas de hasta 25 años de prisión para los acusados, todos alegan inocencia. La semana pasada se conocieron testimonios dramáticos sobre los últimos días del Diego, donde se describió un deterioro notable, como “no llegar al baño” y “costar despertarlo”. Con pocos testigos pendientes, los alegatos de las 13 partes —divididas en seis acusaciones y siete defensas— están programados para comenzar el próximo 8 de octubre, momento crucial para definir si la defensa logra instalar la narrativa de una muerte natural e inevitable.