Refuerzan control militar en el suroccidente colombiano tras nuevo choque entre Petro y Noboa

Por: Maria Jose Salcedo

30 abril, 2026

Refuerzan control militar en el suroccidente colombiano tras nuevo choque entre Petro y Noboa

El Gobierno nacional ordenó el fortalecimiento de la vigilancia militar en el suroccidente del país, con especial énfasis en Cali, Jamundí y Palmira, mediante la activación del denominado “plan candado”, una estrategia orientada a cerrar corredores estratégicos y limitar el tránsito de armas en la región.

La medida se produce en medio de un aumento de la tensión diplomática con Ecuador, luego de que el presidente Daniel Noboa denunciara la presunta incursión de integrantes de estructuras armadas ilegales desde territorio colombiano hacia su país. Según el mandatario ecuatoriano, estos movimientos representarían un riesgo para la seguridad en zonas fronterizas.

En respuesta, el presidente Gustavo Petro ordenó reforzar el control territorial y desplegar mayores capacidades militares en puntos estratégicos del suroccidente. A través de un mensaje público, el jefe de Estado aseguró que en Colombia no operan guerrillas como tal, sino organizaciones vinculadas al narcotráfico, y sostuvo que la cocaína producida en el sur del país estaría conectada con redes internacionales que controlan su salida hacia mercados externos.

El pronunciamiento incluyó cuestionamientos políticos directos. Petro señaló una supuesta convergencia entre Noboa y el expresidente Álvaro Uribe Vélez, a la que atribuyó acciones que, según su postura, buscan incidir en el escenario electoral colombiano. En ese contexto, también rechazó las acusaciones sobre un presunto envío de combatientes ilegales hacia Ecuador.

En materia de seguridad, el Gobierno dispuso controles más estrictos en corredores viales y zonas consideradas sensibles, así como el despliegue de unidades adicionales de la Fuerza Pública. El Ministerio de Defensa confirmó que tropas del Ejército y la Policía mantienen operaciones conjuntas en el sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca, con instalación de puestos de control mixtos y presencia reforzada en vías principales.

Las acciones incluyen además el uso de capacidades blindadas para custodia en carretera y sobrevuelos permanentes por parte de la Fuerza Aeroespacial Colombiana sobre los principales ejes de movilidad. El objetivo, según las autoridades, es garantizar la seguridad de la población civil y evitar el fortalecimiento de estructuras armadas ilegales en esta zona estratégica del país.

El refuerzo militar coincide con un contexto de creciente violencia en el suroccidente y con el calendario electoral en curso, lo que ha elevado la atención sobre las condiciones de seguridad en la región y su impacto en la estabilidad institucional.