“Iván Mordisco” habría ordenado 31 atentados en venganza por la muerte de su pareja
Por: Maria Jose Salcedo
28 abril, 2026

La disidencia de las FARC conocida como Estado Mayor Central (EMC), liderada por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias “Iván Mordisco”, habría ordenado 31 atentados terroristas en los últimos días en Cauca, Nariño y Valle del Cauca, en lo que las autoridades califican como una venganza desmedida tras la muerte de su pareja sentimental y el bombardeo a su campamento en Vaupés.
Según fuentes de inteligencia consultadas por El Colombiano, los ataques —que incluyen detonaciones de bombas, hostigamientos a bases militares, bloqueos viales, incendios de vehículos y ataques con drones— buscan golpear a la población civil como respuesta a las operaciones militares que han debilitado su estructura. “No es una estrategia militar, es la ira de un terrorista contra el Estado”, declaró un oficial de inteligencia.
La chispa que encendió la violencia
El detonante de esta escalada sería la muerte de alias “Lorena”, pareja de “Mordisco” e integrante clave del bloque Amazonas del EMC, en un bombardeo de la Fuerza Aeroespacial el 26 de marzo en el Vaupés. En ese operativo, también murió su hijo de un año, producto de su relación con el cabecilla. Además, en los últimos meses, cuatro hermanos de “Mordisco” fueron capturados por su supuesta participación en redes de apoyo logístico.
“Desde entonces, se esperaba una retaliación, pero no de esta magnitud. Es posible que, tras recuperarse de sus heridas, haya retomado el control y decidido responder con estos atentados”, explicó el oficial.
El hecho más grave ocurrió el viernes pasado en la vía Panamericana (Cajibío, Cauca), donde una bomba al paso de vehículos civiles dejó 21 muertos y 35 heridos. Otros ataques incluyen el lanzamiento de granadas desde drones comerciales y el incendio de vehículos en zonas rurales.
El ministro Sánchez culpa a la falta de colaboración ciudadana
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, atribuyó la dificultad para prevenir estos atentados a la falta de apoyo de las comunidades, especialmente en Cauca. “Teníamos tropas a un kilómetro del lugar del atentado en Cajibío, pero nadie nos avisó. Alguien vio algo y no lo reportó”, lamentó.
Sánchez destacó que, pese a los esfuerzos militares —como el despliegue de tres Fuerzas de Despliegue Rápido en la región—, la violencia persiste debido a economías ilegales (narcotráfico y minería ilegal) que financian a estos grupos. “La punta del iceberg son los atentados, pero debajo yacen el crimen organizado”, advirtió.
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