“Le dije que buscara otro trabajo”: El desgarrador relato de la madre de Cristian Garzón, el guarda de TransMilenio asesinado en Soacha

Por: Redacción Paragrafo

30 septiembre, 2026

Entre lágrimas y sumida en una profunda indignación, la madre de Cristian Garzón rompiera el silencio tras el trágico homicidio de su hijo, el vigilante privado que perdió la vida en cumplimiento de sus labores de control en la estación Terreros de TransMilenio, en el municipio de Soacha. En un conmovedor testimonio, la mujer reveló las constantes advertencias que le hacía a diario ante el inminente peligro que representaba custodiar los accesos del sistema de transporte, rogándole de forma reiterada que renunciara y buscara un empleo menos expuesto a la violencia desbordada. La madre del joven guarda relató que las agresiones verbales y los intentos de intimidación física por parte de usuarios colados eran una constante diaria en la jornada de su hijo. Según su testimonio, la falta de respaldo policial efectivo y las precarias condiciones de protección con las que laboraban los vigilantes privados en los torniquetes convirtieron a Cristian en un blanco fácil, una situación que ella misma le suplicaba evitar cambiándose de puesto o de sector, sin imaginar que las amenazas se cumplirían de forma fatal. El crimen no solo quebró a una familia trabajadora, sino que también desató una ola de indignación ciudadana y una parálisis parcial en la operación del sistema en el sur de la sabana de Bogotá. La tragedia obligó a las autoridades distritales y a la Policía Metropolitana a adoptar medidas de choque inmediatas, respondiendo al clamor de los guardas de seguridad que hoy exigen garantías de protección a sus vidas antes de volver a enfrentar el control de colados en las estaciones de Soacha.

Entre lágrimas y sumida en una profunda indignación, la madre de Cristian Garzón rompiera el silencio tras el trágico homicidio de su hijo, el vigilante privado que perdió la vida en cumplimiento de sus labores de control en la estación Terreros de TransMilenio, en el municipio de Soacha. En un conmovedor testimonio, la mujer reveló las constantes advertencias que le hacía a diario ante el inminente peligro que representaba custodiar los accesos del sistema de transporte, rogándole de forma reiterada que renunciara y buscara un empleo menos expuesto a la violencia desbordada.

La madre del joven guarda relató que las agresiones verbales y los intentos de intimidación física por parte de usuarios colados eran una constante diaria en la jornada de su hijo. Según su testimonio, la falta de respaldo policial efectivo y las precarias condiciones de protección con las que laboraban los vigilantes privados en los torniquetes convirtieron a Cristian en un blanco fácil, una situación que ella misma le suplicaba evitar cambiándose de puesto o de sector, sin imaginar que las amenazas se cumplirían de forma fatal.

El crimen no solo quebró a una familia trabajadora, sino que también desató una ola de indignación ciudadana y una parálisis parcial en la operación del sistema en el sur de la sabana de Bogotá. La tragedia obligó a las autoridades distritales y a la Policía Metropolitana a adoptar medidas de choque inmediatas, respondiendo al clamor de los guardas de seguridad que hoy exigen garantías de protección a sus vidas antes de volver a enfrentar el control de colados en las estaciones de Soacha.