Policía se salvó de ser degollado tras brutal ataque con cuchillo en un CAI de Bogotá

Por: Redacción Paragrafo

21 agosto, 2026

Policía se salvó de ser degollado tras brutal ataque con cuchillo en un CAI de Bogotá

El agente logró neutralizar al atacante en legítima defensa tras un forcejeo que quedó registrado en cámaras de seguridad

Un policía assigned al CAI Galán, ubicado en el sector de Puente Aranda, sobrevivió a un intento de degollamiento tras ser atacado por un hombre armado con un cuchillo mientras se encontraba de servicio frente a un computador. La violenta agresión fue captada íntegramente por las cámaras de vigilancia del puesto policial y puso en evidencia los riesgos que enfrentan los uniformados en sus turnos diarios.

Según las imágenes y el reporte de las autoridades, el atacante ingresó al CAI sin ser identificado previamente y se acercó por la espalda hacia el agente, que cumplía su labor sin sospechar del peligro inminente. En cuestión de segundos, el hombre desenvainó el arma blanca e intentó dirigirla directamente hacia el cuello del policía con la clara intención de asestarle un golpe mortal.

La destreza y los reflejos del uniformado fueron determinantes para evitar una tragedia. El agente logró sujetar la mano del agresor antes de que el cuchillo alcanzara su garganta, iniciándose un intenso forcejeo dentro de las instalaciones del CAI. Durante la confrontación, el atacante insistió reiteradamente en agredir al policía, quien intentaba controlar la situación y apartar al hombre mientras buscaba proteger su integridad física.

La tensión escaló cuando el uniformado optó por sacar su arma de dotación. Sin embargo, el agresor no desistió y continuó enfrentándolo, empujándolo hacia la zona de salida del puesto policial. En ese punto, con su vida gravemente amenazada, el policía accionó su arma y logró neutralizar al atacante, poniendo fin al violento episodio.

Legítima defensa: la postura oficial

El brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, se pronunció sobre el caso y señaló que la acción del agente se habría dado enmarcada dentro de la legítima defensa. Según el alto mandado, el uniformado actuó con el legítimo propósito de proteger su vida e integridad ante una agresión directa e injustificada que puso en peligro su existencia.

El ataque no quedó sin consecuencias físicas para el policía, quien resultó con heridas abiertas en la cabeza y el antebrazo producto del forcejeo con el atacante. Tras recibir atención inicial, fue trasladado al Hospital Central de la Policía, donde los médicos confirmaron que se encontraba fuera de peligro. Actualmente se recupera de las lesiones sufridas.

Este episodio se suma a una serie de incidentes que han puesto en alerta a la institución policial colombiana respecto a la vulnerabilidad de los Comandos de Acción Inmediata. Estos puestos, diseñados como puntos de contacto cercano entre la fuerza pública y la comunidad, operate en zonas de alta complejidad social y sus uniformados trabajan frecuentemente en condiciones que los exponen a ataques sorpresa.

Las imágenes del ataque al CAI Galán han circulado ampliamente en redes sociales y medios de comunicación, generando un amplio debate sobre las medidas de seguridad que deberían implementarse para resguardar la vida de los agentes que cumplen turnos en estos establecimientos.-ciudadanos, organizaciones y expertos en seguridad han exigido respuestas concretas para evitar que situaciones como esta se repitan en el futuro.

Las autoridades continúan investigando las circunstancias que rodearon el ataque, incluyendo los posibles motivos del agresor y si existían antecedentes de amenazas previas contra el CAI o el policía involucrado. Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles adicionales sobre la identidad del atacante ni sobre su estado de salud tras ser neutralizado.