Irán rechaza plan de paz de EE.UU. y exige condiciones para cese de hostilidades

Por: becquerel

26 marzo, 2026

Irán rechaza plan de paz de EE.UU. y exige condiciones para cese de hostilidades

Irán ha rechazado categóricamente el plan de paz propuesto por Estados Unidos para poner fin al conflicto armado que ya supera las tres semanas en la región, según informó este miércoles la televisión estatal Press TV, citando a un alto funcionario iraní que solicitó el anonimato. La respuesta negativa llega en medio de crecientes tensiones tras los ataques israelíes y estadounidenses del 28 de febrero, que desencadenaron una escalada sin precedentes en el Golfo Pérsico.

“La guerra terminará cuando Irán decida terminarla, no cuando Trump lo decida”, afirmó la fuente, en una clara señal de que Teherán no está dispuesto a aceptar iniciativas externas sin garantías concretas. Hasta el momento, ni el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní ni su jefe, Abás Araqchi, han emitido un comunicado oficial, aunque medios locales como Mehr y Tasnim han replicado la información, reforzando su verosimilitud.

El plan de paz, transmitido a través de Pakistán como mediador, constaba de 15 puntos y buscaba establecer una tregua inmediata. Sin embargo, Irán ha impuesto cinco condiciones no negociables para considerar cualquier cese al fuego. Entre ellas figuran el fin inmediato de lo que califica como “agresiones y asesinatos selectivos” contra sus líderes y fuerzas, así como la creación de un mecanismo internacional que garantice que ni Estados Unidos ni Israel reanudarán operaciones militares en su territorio.

Además, Teherán exige compensaciones económicas por los daños causados durante los bombardeos, que han afectado infraestructuras clave en varias provincias. También insiste en el cese de hostilidades en todos los frentes regionales, incluyendo apoyo a los denominados “grupos de resistencia”, en una referencia explícita al movimiento chiita libanés Hezbolá, aliado estratégico de Irán.

Otro punto clave es el reconocimiento internacional del derecho soberano de Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Controlar este paso estratégico ha sido históricamente una prioridad para la república islámica, y ahora lo convierte en un eje central de su estrategia diplomática.

La negativa iraní contrasta con las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró días atrás estar “negociando con Irán ahora mismo” y anticipó un posible fin del conflicto. Sin embargo, fuentes diplomáticas en Washington han desmentido la existencia de contactos directos, lo que pone en duda la veracidad de sus afirmaciones.

El silencio oficial de Teherán, sumado a la filtración controlada a través de medios estatales, sugiere una estrategia comunicacional calculada: mantener la presión militar mientras se posiciona como actor indispensable en cualquier solución regional. Analistas señalan que Irán busca no solo seguridad, sino también legitimidad geopolítica tras años de aislamiento.

La comunidad internacional observa con preocupación el estancamiento en las negociaciones. La ONU ha urgido un alto al fuego inmediato, mientras que países como China y Rusia han ofrecido su mediación. Sin embargo, sin avances concretos, el riesgo de una guerra regional ampliada sigue latente.

En los últimos días, el precio del petróleo ha subido un 12% en los mercados globales, reflejando la inestabilidad en una de las zonas más sensibles del comercio energético. Expertos advierten que una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría desencadenar una crisis económica mundial.