Inflación en la OCDE en marzo: Colombia se posiciona como segundo país con mayores presiones de precios

Por: Redacción Paragrafo

6 mayo, 2026

Colombia, entre los peores sistemas tributarios de la OCDE

La inflación anual en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) experimentó un repunte en marzo, alcanzando el 4%, un nivel impulsado por el alza en los costos energéticos. En este contexto, Colombia emergió como la segunda nación con la tasa más elevada del bloque, registrando un 5,6%, solo por detrás de Turquía. Este dato refleja presiones renovadas en las economías globales y plantea desafíos para la estabilidad de precios en América Latina.

El informe de la OCDE, divulgado este martes, destaca que el incremento general de 0,6 puntos porcentuales respecto al 3,4% de febrero se concentró en el rubro energético, que escaló a 8,1%, el máximo desde febrero de 2023. En 32 de los 35 países analizados, los precios de la energía subieron, con siete economías experimentando variaciones de dos dígitos. Este fenómeno contrasta con la moderación en los alimentos, que descendieron en dos tercios de los miembros, y la estabilidad de la inflación subyacente, que excluye estos volátiles componentes.

Para Colombia, esta tasa del 5,6% marca un retorno a las posiciones altas dentro de la OCDE, pese a una desaceleración previa. El país solo fue superado por Turquía, con un 30,9%, aunque este último mostró una leve baja desde el 31,5% anterior. Le siguen Islandia (5,4%), Lituania (4,8%) y México junto a Australia (4,6%). Interesantemente, en Colombia los precios energéticos se mantuvieron estables, a diferencia del resto del grupo, donde este factor fue el principal detonante. Economías como Grecia, Estonia, Irlanda y Noruega también figuran entre las de mayor inflación.

El repunte no se limitó a la OCDE en general. En el G7, la inflación anual subió a 2,8% desde el 2,1% de febrero, con un salto de 10 puntos en el componente energético hasta 8,2%. Estados Unidos lideró este aumento con un 3,3%, nueve décimas más que el mes previo, y una energía al 12,5%. Alemania y Francia vieron subidas de al menos 0,8 puntos, con sus costos energéticos superando el 7%. En contraste, Japón e Italia mantuvieron cifras negativas gracias a subsidios públicos.

En la eurozona, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPC) armonizado escaló a 2,6% desde el 1,9%, con la energía volviendo a positivo por primera vez desde febrero de 2025, al 5,1%. España registró un 3,4%, igualando a Reino Unido y Letonia, pero por debajo del promedio OCDE. Aquí, la inflación subyacente sigue siendo el motor principal, mientras los alimentos tocan mínimos en meses.

De los 37 países con datos, 33 reportaron alzas en marzo, solo dos se estabilizaron y dos bajaron. Turquía desaceleró ligeramente, Eslovenia redujo su tasa y Suecia con Nueva Zelanda se mantuvieron constantes. Este panorama global subraya la vulnerabilidad ante shocks energéticos, exacerbados por tensiones geopolíticas y la transición hacia fuentes renovables.

Para Colombia, esta posición en el ranking OCDE genera preocupación en un momento de recuperación postpandemia. El Banco de la República ha ajustado tasas de interés para contener la inflación, que en meses previos había mostrado signos de enfriamiento. Expertos advierten que, aunque la estabilidad energética local ofrece un respiro, factores importados como el petróleo podrían presionar más adelante. El gobierno, por su parte, enfatiza medidas fiscales para mitigar el impacto en hogares de bajos ingresos.

La OCDE insta a políticas monetarias proactivas para evitar espirales inflacionarias. En un mundo interconectado, el alza en energía no solo afecta presupuestos familiares, sino también la competitividad industrial. Países como México, con 4,6%, comparten desafíos similares en la región, destacando la necesidad de coordinación internacional.

Este reporte llega en un contexto de volatilidad económica, donde la inflación energética revive debates sobre diversificación de fuentes y eficiencia. Para inversores y consumidores colombianos, el 5,6% implica ajustes en expectativas de crecimiento, con proyecciones del FMI estimando una moderación gradual hacia fin de año si los precios globales se estabilizan.

En resumen, el repunte inflacionario en la OCDE ilustra un retroceso en la lucha contra la carestía, con Colombia en el ojo del huracán. Monitorear estos indicadores será clave para navegar la incertidumbre económica de 2026.