Brasil se encamina a tener el IVA más alto del mundo: proyectan una tasa combinada del 31,3%
Por: Redacción Paragrafo
1 noviembre, 2026

La reforma tributaria brasileña, en plena fase de implementación, podría situar al país a la cabeza de la presión fiscal sobre el consumo a nivel global, superando incluso a naciones europeas con altos impuestos. La clave está en la suma de dos nuevos tributos.
Brasil está en vías de establecer el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) más elevado del planeta, según proyecciones derivadas de su ambiciosa reforma tributaria. Un cálculo combinado de los nuevos impuestos federal y subnacional arrojaría una tasa efectiva del 31,3%, una cifra que dejaría atrás el actual récord de Hungría (27%) y distanciaría significativamente a la primera economía de América Latina de sus vecinos regionales.
Esta estimación tomó fuerza tras el reciente anuncio del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) brasileño, que fijó una tarifa del 11,3% para la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS), el nuevo tributo federal que reemplazará al PIS y al Cofins a partir de 2027. A este porcentaje se sumaría el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS), que sustituirá a los impuestos estatales y municipales (ICMS e ISS) y cuya tarifa se estima entre el 19% y el 20%. La implementación completa del IBS está prevista para 2033.
De materializarse este escenario, Brasil no solo se colocaría a la cabeza mundial, sino que marcaría una brecha abismal con los principales países de Latinoamérica. Mientras Colombia y Chile mantienen un IVA del 19%, Uruguay aplica el 22% y México el 16%, la tasa brasileña combinada superaría en más de 12 puntos a la de sus pares más cercanos.
En el ámbito europeo, también superaría con holgura las tasas del 25% vigentes en países como Dinamarca, Suecia o Finlandia, consolidando una carga fiscal al consumo sin precedentes entre las grandes economías.
Expertos consultados por el medio Valor International, que publicó el dato original, vinculan esta elevada tarifa a la compleja situación de las finanzas públicas brasileñas. La abogada tributaria Ana Utumi, socia fundadora de Utumi Advogados, señaló que el porcentaje no es completamente inesperado y lo relacionó con el crecimiento del déficit fiscal, el aumento de la deuda en relación con el PIB y las dificultades para reducir las tasas de interés. “La reforma no prometió necesariamente impedir un aumento de la carga tributaria, sino preservar los ingresos que reciben los diferentes niveles de Gobierno”, explicó.
Utumi también aclaró que los mecanismos de créditos fiscales previstos en la reforma no implicarán que los contribuyentes paguen menos que la tarifa federal establecida del 11,3%. La discusión, por tanto, se centra también en la capacidad del Estado para sostener sus ingresos con este nuevo esquema.
Sin embargo, los analistas destacan que esta tasa proyectada no es necesariamente definitiva. Daniel Loria, exdirector de la Secretaría de Reforma Tributaria del Ministerio de Hacienda, recordó que las tarifas del IVA pueden cambiar según las necesidades fiscales. Citó el caso de China, que redujo su tasa general del 17% al 13% en 2016, y el de Hungría, que tras una reducción temporal volvió a incrementar su IVA hasta el 27% actual.
La evolución final de la carga tributaria al consumo en Brasil dependerá, en última instancia, del comportamiento de sus finanzas públicas y de las decisiones de política económica que se tomen en los próximos años, mientras se avanza en la transición hacia el nuevo sistema dual de CBS e IBS.
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