S&P 500 alcanza un récord histórico impulsado por la expectativa de un acuerdo en el estrecho de Ormuz

Por: Redacción Paragrafo

5 agosto, 2026

Wall Street cerró el martes en 7.736 puntos, su nivel más alto jamás registrado, tras la noticia de que Estados Unidos e Irán podrían reabrir la vía marítima que transporta cerca del 20 % del crudo mundial.

El índice norteamericano subió un 1,79 % en la sesión, superando los 7.758 puntos en su máximo intradía. La subida se debió, en primer lugar, al optimismo generado por las declaraciones del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien insinuó que un acuerdo “entre hoy y mañana” permitiría la normalización del tránsito en Ormuz. La posibilidad de reducir la tensión geopolítica en el sector energético provocó una caída del 5,7 % en el precio del West Texas Intermediate (WTI), que cerró en US$75,77 por barril, aliviando temores de una nueva oleada inflacionaria.

  1. Diplomacia en Oriente Medio – La señal de que Irán podría levantar el bloqueo del estrecho, impuesto como respuesta a los ataques estadounidenses, se interpretó como una reducción del riesgo de suministro de petróleo.
  2. Resultados corporativos sólidos – Empresas de tecnología y de inteligencia artificial lideraron el impulso del mercado. Palantir reportó un crecimiento del 93 % en ingresos trimestrales, lo que disparó sus acciones un 29,45 %. Nvidia avanzó un 2,56 % y Intel ganó un 10,84 %, mientras que Caterpillar y Goldman Sachs también registraron incrementos superiores al 5 %.
  3. Amplia participación sectorial – No solo los gigantes tecnológicos beneficiaron al índice; sectores industriales y financieros mostraron ganancias, lo que amplió la base del alza y evitó una dependencia excesiva de unas pocas acciones.

El estrecho de Ormuz, situado entre Arabia Saudita y Omán, es una de las rutas más críticas para el comercio mundial de crudo. Desde el inicio de la guerra en la región, Irán cerró el paso, provocando volatilidad en los precios del petróleo y presiones inflacionarias en los mercados globales. La posible reapertura, anunciada por Bessent antes de la apertura de Wall Street, sugiere una disminución de la incertidumbre que había frenado la confianza de los inversionistas.

Los analistas advierten que el índice seguirá atento a dos variables clave: la concreción del acuerdo entre Washington y Teherán y la capacidad de las empresas para sostener el crecimiento de ingresos y utilidades. Un retroceso en las negociaciones sobre Ormuz podría reactivar la volatilidad en los precios del crudo y, con ello, afectar la tendencia alcista del S&P 500. Por otro lado, la continuidad de resultados corporativos superiores a las expectativas reforzará la confianza del mercado.

El S&P 500 cerró el martes con un nuevo récord histórico, impulsado por la combinación de una posible desescalada geopolítica en el estrecho de Ormuz y resultados empresariales que superaron las previsiones. Mientras la comunidad inversora celebra la caída del petróleo y la recuperación de la confianza, la atención se mantiene centrada en la evolución de las negociaciones diplomáticas y en la solidez de los balances corporativos.