Aumento de la fiscalidad en salarios de la OCDE en 2025: Colombia destaca por impuestos cero

Por: Redacción Paragrafo

24 abril, 2026

La mesa de concertación para definir el salario mínimo de 2026 comenzará el lunes 1 de diciembre Foto: Colprensa

La presión fiscal sobre los salarios en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) experimentó un incremento en 2025, alcanzando su nivel más alto desde 2018, con una cuña fiscal media del 35,1%. Este alza, la cuarta consecutiva, contrasta con el caso excepcional de Colombia, que mantiene una cuña del 0% para trabajadores solteros con ingresos medios, gracias a la exención en el impuesto sobre la renta y la no consideración de cotizaciones como carga fiscal. Además, el país registra los costos laborales más bajos del bloque, con solo 20.534 dólares en paridad de poder adquisitivo (PPA), lo que posiciona a la nación sudamericana como un imán para inversiones empresariales en un contexto global de cargas crecientes.

El informe anual de la OCDE sobre la cuña fiscal –que mide la suma de impuestos sobre la renta y contribuciones sociales en relación con los costos totales que asumen las empresas por un empleado– revela que este indicador subió 0,15 puntos porcentuales en el conjunto de los 38 miembros. Para un perfil estándar de un trabajador soltero sin hijos y con salario medio, el aumento se observó en 24 naciones, mientras que en 11 se registró una disminución y en tres permaneció estable. Este panorama refleja presiones presupuestarias postpandemia y ajustes en políticas sociales que elevan la carga impositiva sobre el empleo.

Entre los países con mayores subidas, el Reino Unido lideró con un avance del 32%, seguido de Alemania, donde la cuña alcanzó el 49%. Otros incrementos notables se vieron en Francia y Austria, ambas con un 47%. En el lado opuesto, Italia experimentó la reducción más pronunciada, bajando al 46%, y Australia al 28%, impulsados por reformas fiscales que alivian la presión sobre las nóminas. España, por su parte, se situó por encima de la media con un 41%, manteniendo una posición intermedia en el ranking.

La lista de naciones con las cuñas fiscales más elevadas apenas varió respecto a años previos. Bélgica encabezó con un 52%, un nivel que implica que más de la mitad del costo laboral se destina a impuestos y cotizaciones. Le siguen Alemania (49%), Francia (47%), Austria (47%) e Italia (46%). En contraste, Estados Unidos se quedó rezagado con un 30%, destacando su modelo de menor intervención fiscal en el empleo. Al final de la tabla, México registró un 22%, Chile un 7,5% y Colombia el 0%, lo que subraya las ventajas competitivas de América Latina en materia de costos para contratar talento.

Más allá de la cuña fiscal, el informe analiza los costos totales de la mano de obra, que incluyen la remuneración neta del empleado más las cargas empresariales. Alemania lidera con 113.595 dólares anuales en PPA, seguida de cerca por Suiza (113.350 dólares) y Bélgica (111.350 dólares). Estos elevados montos reflejan sistemas de protección social robustos, pero también representan un desafío para la competitividad. En el extremo bajo, Chile figura con 30.615 dólares, México con 23.537 dólares y Colombia con 20.534 dólares, cifras que facilitan la atracción de industrias intensivas en mano de obra, como manufactura y servicios digitales.

Expertos de la OCDE atribuyen el alza general en la fiscalidad a la necesidad de financiar gastos en salud, pensiones y transición energética, agravados por el envejecimiento poblacional en economías desarrolladas. Sin embargo, para Colombia, esta estructura fiscal ligera no solo reduce la cuña, sino que también minimiza las cargas para las empresas, fomentando el empleo formal en un mercado laboral en recuperación. “En un mundo de presiones fiscales crecientes, países como Colombia ofrecen un oasis de eficiencia laboral”, señaló un analista de la organización en el reporte.

Este análisis, basado en datos de 2025, invita a reflexionar sobre el equilibrio entre protección social y crecimiento económico. Mientras Europa lidia con cuñas superiores al 40%, América Latina demuestra que modelos alternativos pueden impulsar la inversión sin sacrificar el bienestar. Para empresas globales evaluando expansiones, Colombia emerge como un destino clave en 2026, con impuestos bajos y costos laborales que potencian la rentabilidad.