EE. UU. desmiente haber orquestado la fuga de Bolsonaro de Brasil: “No participamos en los preparativos”, afirma Marco Rubio

Por: Redacción Paragrafo

31 octubre, 2026

EE. UU. desmiente haber orquestado la fuga de Bolsonaro de Brasil: “No participamos en los preparativos”, afirma Marco Rubio

El secretario de Estado estadounidense aseguró que la única intervención de Washington fue autorizar el ingreso del expresidente brasileño, quien ya contaba con visa. Sin embargo, una investigación de The New York Times apunta a que un asesor de Trump gestionó el vuelo privado.

En medio de un clima diplomático tenso y a pocas horas de la clausura de la reunión de ministros de Exteriores del G20 en Atlanta, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, negó categóricamente cualquier participación de su Gobierno en la polémica salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, ocurrida tras su derrota en las elecciones presidenciales.

“No participamos en ninguno de los preparativos que hizo para salir. Al menos, el Gobierno estadounidense no estuvo involucrado directamente en ninguno de esos movimientos”, declaró Rubio ante los medios, respondiendo a las crecientes especulaciones sobre un posible apoyo logístico de Washington al excandidato.

Rubio explicó que la única intervención del presidente Donald Trump fue autorizar el ingreso de Bolsonaro a territorio estadounidense, dado que el político brasileño ya poseía una visa vigente. “Él tenía el documento; nosotros solo permitimos que cruzara la frontera. No hubo más”, enfatizó el jefe de la diplomacia estadounidense.

No obstante, las versiones oficiales chocan con lo reportado por The New York Times. Según el diario, un asesor cercano al Gobierno de Trump habría gestionado el avión privado en el que viajaban Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas. La aeronave habría despegado desde una base aérea en Brasilia con destino a Orlando, antes de que la justicia brasileña pudiera emitir una orden de captura.

La controversia se ha convertido en uno de los temas centrales de la cumbre del G20, donde Rubio también sostuvo un encuentro bilateral con el canciller brasileño, Mauro Vieira. El funcionario estadounidense confirmó que ambos dialogaron de manera “franca y respetuosa” y expresó su deseo de coincidir nuevamente con su homólogo durante el próximo foro del G7. “Brasil y Estados Unidos tienen una relación madura. Estos temas se abordan con transparencia”, señaló.

La fuga de Bolsonaro desató una crisis diplomática entre ambos países. Mientras la oposición brasileña exige explicaciones sobre el paradero del expresidente y acusa a Washington de encubrimiento, el Gobierno de Trump insiste en que se trató de un movimiento personal del exmandatario. “Él tomó sus propias decisiones. Nosotros solo cumplimos con las leyes migratorias”, reiteró Rubio.

El caso también reaviva el debate sobre el asilo político y la cooperación bilateral en materia de extradición. Brasil aún no ha formalizado una solicitud formal de entrega de Bolsonaro, pero fuentes diplomáticas anticipan que el tema podría escalar a instancias judiciales internacionales.

Por ahora, la versión de Rubio busca cerrar filas y evitar que el escándalo empañe la agenda del G20, centrada en la seguridad alimentaria y la crisis climática. Sin embargo, la sombra del avión privado y el presunto asesor involucrado sigue planeando sobre la credibilidad de las declaraciones oficiales.

Mientras tanto, Flávio Bolsonaro permanece en Estados Unidos bajo un estatus migratorio regular, sin que hasta el momento las autoridades brasileñas hayan logrado concretar su retorno. La pregunta que resuena en Brasilia, Washington y los pasillos del G20 es una sola: ¿quién pagó el vuelo?