¿Quién es Navi Pillay? ganadora del Nobel de Paz 2026, que desafía a Trump

Por: Maria Jose Salcedo

11 octubre, 2026

¿Quién es Navi Pillay? ganadora del Nobel de Paz 2026, que desafía a Trump

La jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, de 85 años, fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz 2026 por su contribución a la defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento del derecho internacional y la lucha contra los crímenes de guerra, en una decisión que ha generado tensiones con el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump.

El Comité Noruego del Nobel anunció el galardón el viernes 9 de octubre, destacando la valentía, integridad y trayectoria de Pillay en la construcción de un sistema internacional de justicia capaz de exigir responsabilidades a gobiernos y dirigentes por crímenes de lesa humanidad y genocidio.

Nacida en Durban, Sudáfrica, en 1941, en una familia de origen indio tamil, Pillay inició su carrera jurídica enfrentando las políticas de segregación racial del apartheid. Durante su trayectoria participó en la defensa de activistas como Nelson Mandela y posteriormente ocupó cargos de gran relevancia internacional, entre ellos jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, magistrada de la Corte Penal Internacional y alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.

Su trabajo fue determinante para impulsar precedentes judiciales que permitieron reconocer la violencia sexual como crimen de guerra, de lesa humanidad y, bajo determinadas circunstancias, como genocidio. También ha desempeñado un papel destacado en investigaciones internacionales sobre graves violaciones de derechos humanos.

Uno de sus trabajos más controvertidos fue la presidencia de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, que concluyó en 2025 que Israel había cometido genocidio en Gaza. El Gobierno israelí rechazó estas conclusiones y cuestionó la imparcialidad de la investigación.

Una Nobel crítica de la política estadounidense

La elección de Pillay adquiere especial relevancia por su postura frente a las decisiones de Washington que, a su juicio, debilitan las instituciones internacionales encargadas de investigar y sancionar los crímenes más graves.

La jurista ha cuestionado particularmente las sanciones impuestas por la administración Trump contra la Corte Penal Internacional (CPI), institución que ha investigado presuntos crímenes cometidos durante la guerra en Gaza y emitido órdenes de arresto contra dirigentes israelíes, incluido el primer ministro Benjamín Netanyahu.

Pillay calificó de inaceptables las sanciones estadounidenses contra magistrados y funcionarios de la CPI, al considerar que representan una amenaza para la independencia judicial y el funcionamiento de los mecanismos internacionales de justicia.

Washington, por su parte, sostiene que estas medidas buscan proteger su soberanía y la de sus aliados frente a una institución cuya jurisdicción cuestiona. El Gobierno estadounidense también ha acusado a la Corte de actuar con motivaciones políticas.

La controversia se intensificó después del anuncio del Nobel. Trump expresó públicamente su inconformidad por no haber recibido el galardón, argumentando que sus gestiones diplomáticas habían contribuido a resolver varios conflictos internacionales.

El mandatario cuestionó la decisión del Comité Nobel, mientras que sectores cercanos a su administración criticaron el reconocimiento a Pillay por su participación en las investigaciones sobre Israel.

La inesperada broma de Pillay que provocó risas y aplausos

Uno de los momentos más comentados tras conocerse el galardón ocurrió en Núremberg, Alemania, donde Pillay participaba en un encuentro relacionado con la justicia internacional.

Al ingresar a un salón del histórico Palacio de Justicia, donde fueron juzgados dirigentes nazis después de la Segunda Guerra Mundial, la jurista fue recibida con una ovación de sus colegas y defensores de los derechos humanos.

Visiblemente sorprendida por la noticia y entre sonrisas, Pillay respondió con una frase que rápidamente se viralizó:

“Si aplauden un poco más, quizás comparta este premio con Trump”.

El comentario desató carcajadas entre los asistentes y fue interpretado como una referencia irónica a las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense sobre sus aspiraciones de obtener el Nobel de la Paz.

La jurista también confesó que inicialmente había dudado de la noticia y que, por su formación como abogada y jueza, todavía quería verificar que realmente había sido seleccionada.

Más allá del humor, Pillay aprovechó el reconocimiento para insistir en la necesidad de proteger las instituciones judiciales internacionales frente a las presiones políticas.

La nueva Nobel de la Paz dedicó el galardón a las víctimas de crímenes internacionales y a quienes trabajan por la defensa de los derechos humanos, reiterando que la justicia y el respeto por las normas internacionales constituyen condiciones fundamentales para alcanzar una paz duradera.

La ceremonia oficial de entrega del Premio Nobel de la Paz 2026 está prevista para el próximo 10 de diciembre en Oslo, Noruega, en medio de un escenario internacional marcado por las guerras, las tensiones diplomáticas y los cuestionamientos al funcionamiento de las instituciones multilaterales.