Brasil lleva su caso a la OMC por la presión arancelaria de Donald Trump

Por: Redacción Paragrafo

29 julio, 2026

El gobierno brasileño ha presentado una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) acusando a Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, de aplicar medidas arancelarias que, según Brasil, violan normas internacionales y distorsionan el comercio bilateral.

En la solicitud, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil argumenta que los recientes incrementos de tarifas sobre productos agrícolas y manufacturados brasileños –incluidos el azúcar, el café y el acero– constituyen una práctica discriminatoria que afecta gravemente a los exportadores del país sudamericano. La denuncia, que ya está bajo revisión de la OMC, busca que se restablezca el libre flujo de mercancías y se impongan sanciones al gobierno estadounidense si se confirma la infracción.

La medida llega después de que la administración Trump anunciara, a principios de este año, una serie de aranceles de hasta el 25 % sobre bienes provenientes de Brasil, bajo la premisa de “protección de la industria nacional”. Según datos del Instituto Brasileño de Comercio Exterior, el valor de las exportaciones brasileñas a EE. UU. cayó un 12 % en los últimos seis meses, generando pérdidas estimadas en 3.400 millones de dólares.

“Esta acción no solo perjudica a los productores brasileños, sino que también amenaza la estabilidad del sistema multilateral de comercio”, declaró la ministra de Relaciones Exteriores, Maria do Carmo Silva, durante una rueda de prensa en Brasilia. “La OMC es el foro adecuado para resolver disputas de esta magnitud y esperamos una respuesta rápida y justa”.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos, por su parte, defendió la legitimidad de los aranceles, argumentando que son una respuesta a prácticas comerciales desleales y a subsidios ilegales otorgados por Brasil a ciertos sectores. Sin embargo, la administración Trump no ha ofrecido una justificación detallada que cumpla con los requisitos de transparencia exigidos por la OMC.

Expertos en derecho comercial consideran que la disputa podría prolongarse varios meses, ya que el proceso de investigación y deliberación en la OMC suele ser extenso. “Si la evidencia presentada por Brasil es sólida, la organización podría ordenar la eliminación de los aranceles y, en caso de incumplimiento, autorizar medidas de represalia”, señaló el profesor Alejandro Gómez, de la Universidad de São Paulo.

El caso también tiene repercusiones políticas. En Brasil, la oposición ha utilizado la controversia para criticar la política exterior del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, mientras que en EE. UU. los analistas advierten que la disputa podría influir en las negociaciones de futuros acuerdos comerciales, incluido el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.

Con la presentación de la queja, Brasil se posiciona como uno de los países más activos en la defensa de sus intereses ante la OMC, reforzando su compromiso con el multilateralismo. La comunidad internacional observará de cerca los próximos pasos, que podrían sentar precedentes sobre la forma en que las grandes potencias manejan las tensiones arancelarias en un contexto de creciente proteccionismo.