Déficit del 66 % en armamento y equipos del Ejército: el informe que alerta a la nueva administración
Por: Redacción Paragrafo
27 julio, 2026

Un informe de transición entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la administración entrante de Abelardo de la Espriella revela que el Ejército Nacional enfrenta un déficit del 66,3 % en material de guerra, una situación que pone en riesgo la operatividad de las fuerzas armadas y exige una urgente revisión presupuestaria.
El diagnóstico, extraído de documentos oficiales obtenidos por medios nacionales, indica que el inventario del Ejército está técnicamente obsoleto. El desgaste acumulado por años de despliegues en distintas regiones del país, sumado a la falta de recursos financieros, ha detenido los programas de modernización y reposición de equipos cuya vida útil ya expiró.
Los números que preocupan
- Artillería: déficit del 96 %; 16 de los 22 obuses de 105 mm requieren mantenimiento mayor, programado apenas para 2027.
- Transporte: déficit del 93 %; la mayoría de los vehículos supera los 20 años de servicio y padece escasez de repuestos, baterías y llantas.
- Infantería: déficit del 85 %; afecta la disponibilidad de blindados LAV III 8×8 y M113‑A2.
- Caballería: déficit del 78 %; dificulta la reparación de ASV APC y ASV M1117 dañados en combate.
Además, el informe señala un déficit financiero de 1,6 billones de pesos para cubrir salarios y prestaciones sociales durante el resto de 2026, y una brecha de 19,3 billones entre el presupuesto requerido (25 billones de pesos) y el aprobado en el Conpes 4187 (5,7 billones).
Impacto en la estructura salarial
El reciente aumento salarial otorgado a los soldados profesionales ha generado una desproporción respecto a los ingresos de oficiales y suboficiales, lo que, según el documento, podría afectar la jerarquía y el mando dentro de la institución. El Ejército solicita al nuevo gobierno revisar la escala salarial de suboficiales y oficiales para equilibrar la estructura de remuneraciones.
El Ministerio de Defensa, encabezado por el general Jorge Mora, quien renunció al gobierno de Petro por “dignidad”, ha prometido presentar un plan de reposición y modernización que incluya la adquisición de nuevos sistemas de artillería y la renovación del parque automotor. De la Espriella, por su parte, ha indicado que revisará el Conpes 4187 y evaluará la viabilidad de destinar recursos adicionales al sector de defensa.
Expertos en seguridad nacional advierten que la falta de equipamiento adecuado podría limitar la capacidad del Ejército para responder a emergencias internas y amenazas externas. “Un déficit de esta magnitud compromete la operatividad y la moral de las tropas”, comenta la analista militar María Gómez.
El déficit no es un fenómeno nuevo. Durante la última década, los presupuestos de defensa en Colombia han sido objeto de recortes y reasignaciones, lo que ha retrasado proyectos de modernización iniciados en los años 2000. La actual crisis financiera del Ejército se suma a los desafíos de seguridad que el país enfrenta, como el narcotráfico, los conflictos armados internos y la creciente presión migratoria.
Qué se espera del nuevo gobierno
Con la toma de posesión de De la Espriella, se anticipa una revisión integral del sector defensa. Entre las prioridades señaladas están:
- Aumento del presupuesto para alcanzar los 25 billones de pesos requeridos.
- Plan de mantenimiento acelerado para artillería y transporte, con plazos antes de 2027.
- Revisión salarial que garantice la equidad entre los diferentes rangos.
- Programa de modernización que incluya la compra de blindados y sistemas de comunicación de última generación.
El informe de empalme pone de manifiesto una brecha crítica entre las necesidades operativas del Ejército y los recursos disponibles. La respuesta del gobierno de De la Espriella será determinante para restablecer la capacidad de defensa del país y asegurar la estabilidad de sus fuerzas armadas.
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