El FMI alerta sobre una crisis económica global si el conflicto en Oriente Medio se prolonga

Por: Redacción Paragrafo

16 abril, 2026

El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una advertencia contundente este miércoles: el mundo debe prepararse para “tiempos difíciles” si el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel no se resuelve a corto plazo. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, destacó durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington que el prolongado enfrentamiento en Oriente Medio podría desencadenar una ola de presión inflacionaria, inestabilidad fiscal y escasez de alimentos en economías vulnerables.

El llamado de atención se produce tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz —una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo y fertilizantes— como represalia de Irán a los ataques conjuntos de EE. UU. e Israel el pasado 28 de febrero. Desde entonces, los precios de la energía han escalado drásticamente, afectando especialmente a naciones dependientes de las importaciones energéticas y agrícolas de la región.

“Nos preocupan profundamente los riesgos para la inflación global, y aún más si no se restablecen pronto las cadenas de suministro de fertilizantes a precios accesibles”, afirmó Georgieva en rueda de prensa. “Una interrupción prolongada podría trasladarse directamente a los precios de los alimentos, con impactos devastadores en países de bajos ingresos”.

El FMI subraya que, aunque algunos bancos centrales con credibilidad sólida pueden optar por una estrategia de “esperar y ver” antes de ajustar sus tasas de interés, otros —especialmente en economías con expectativas inflacionarias menos ancladas— podrían verse obligados a tomar medidas más agresivas para contener el alza de precios.

Georgieva insistió en que aún existe una ventana de oportunidad: “Por ahora, seguimos en un momento en el que una resolución más rápida de las hostilidades es posible”. No obstante, advirtió que cada día de conflicto prolongado incrementa los riesgos para la estabilidad económica mundial.

En este contexto, el organismo multilateral ha intensificado su apoyo financiero. Actualmente, el FMI mantiene 39 programas activos de asistencia económica y enfrenta una demanda creciente de nuevos acuerdos por parte de al menos una docena de países afectados por la volatilidad del mercado energético y alimentario.

La crisis en el Golfo Pérsico no solo amenaza con desestabilizar los mercados financieros, sino también con revertir avances en la recuperación postpandemia de muchas naciones emergentes. Países del África subsahariana, el sureste asiático y América Latina, altamente dependientes de las importaciones de combustible y fertilizantes, son particularmente susceptibles a los efectos colaterales del conflicto.

Analistas del FMI prevén que, si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado más allá del segundo trimestre de 2026, el crecimiento económico global podría desacelerarse hasta 0,8 puntos porcentuales, con impactos más severos en las economías en desarrollo.

Ante este escenario, Georgieva instó a los gobiernos miembros a priorizar el diálogo diplomático y a no descartar el apoyo del FMI. “Tenemos herramientas, tenemos recursos. Si los países necesitan asistencia, que llamen a nuestra puerta”, enfatizó.

La reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, que reúne a líderes económicos y financieros de todo el mundo, se ha convertido en un foro clave para coordinar respuestas ante esta nueva amenaza sistémica. Mientras tanto, los mercados aguardan con atención cualquier señal de desescalamiento en la región, conscientes de que la estabilidad del petróleo podría definir el rumbo de la economía global en los próximos meses.