Unitree pierde 45% en la bolsa china: ¿Burbuja o ajuste por expectativas excesivas en robots humanoides?
Por: Redacción Paragrafo
25 agosto, 2026

Las acciones de Unitree Robotics, uno de los fabricantes de robots humanoides más destacados de China, se desplomaron más de un 45% desde su máximo histórico en la Bolsa de Shanghái, reflejando las crecientes dudas de los inversionistas sobre la viabilidad comercial de esta tecnología. Aunque la compañía aún mantiene una valoración un 300% superior a su precio inicial de oferta pública, el ajuste bursátil redujo su capitalización de mercado de US$66.000 millones a US$36.270 millones en menos de una semana.
El martes 25 de agosto, las acciones de Unitree cerraron en 620,8 yuanes (US$92,35), lejos del récord de 1.100 yuanes (US$163,64) alcanzado el día de su estreno bursátil, cuando la compañía registró un alza del 460% en su primera jornada. Este movimiento subraya un cambio en la percepción del mercado: mientras los inversores siguen apostando por la inteligencia artificial aplicada al mundo físico, exigen ahora pruebas tangibles de que los robots humanoides puedan convertirse en negocios rentables a gran escala.
De la euforia bursátil a las dudas sobre una posible burbuja
El debut de Unitree en el mercado STAR de Shanghái —conocido como el “Nasdaq chino”— fue uno de los eventos más esperados del año en el sector de la IA física, una industria que fusiona robótica, sensores y algoritmos para crear máquinas capaces de interactuar con entornos reales. La compañía recaudó US$904 millones al vender 40,4 millones de acciones, con una demanda que superó en 8.000 veces la oferta disponible durante la fase de reservas.
Sin embargo, el entusiasmo inicial chocó con una realidad más compleja. Analistas advirtieron desde un principio que el precio de las acciones podría estar sobrevalorado, reflejando expectativas demasiado optimistas sobre el futuro de los robots humanoides. Unitree misma reconoció en sus documentos regulatorios que la comercialización masiva de sus productos podría “tardar más de lo esperado” debido a limitaciones técnicas, especialmente en componentes críticos como manos robóticas, que aún no alcanzan la precisión ni la resistencia necesarias para tareas complejas.
El “momento ChatGPT” de los robots sigue lejano
El fundador de Unitree, Wang Xingxing, comparó el potencial de los robots humanoides con el impacto de ChatGPT en la IA generativa, pero estimó que ese punto de inflexión podría tardar entre dos y diez años. Según Wang, el verdadero avance llegará cuando los robots puedan completar el 80% de las tareas en el 80% de los entornos desconocidos con instrucciones mínimas.
Actualmente, los robots de Unitree —como el H1, capaz de caminar, bailar o incluso competir en demostraciones— funcionan con alta precisión en escenarios controlados, pero su rendimiento se desploma en entornos dinámicos. Expertos del sector señalan que el mayor desafío no es solo el movimiento o el equilibrio, sino la capacidad de interpretar contextos nuevos, adaptarse y tomar decisiones autónomas, algo que requiere combinar percepción, razonamiento físico y aprendizaje continuo.
Fundada en 2016 en Hangzhou, Unitree se ha posicionado como un actor clave en la robótica avanzada china, con robots cuadrúpedos, humanoides y componentes como brazos colaborativos. Más del 50% de sus ingresos provienen de estos últimos, y su cadena de suministro —con 90% de proveedores locales— refleja la estrategia del gobierno chino de impulsar sectores estratégicos como la automatización industrial y los semiconductores.
Pekín ha incluido a los robots humanoides en su plan de dominio tecnológico para 2030, junto con la IA y los chips avanzados, buscando convertir a China en líder global en robótica. Sin embargo, el ajuste en Unitree sugiere que el mercado aún no está listo para asumir los riesgos de una industria en fase experimental.
Mientras Unitree enfrenta este revés, el debate sobre el futuro de los robots humanoides se intensifica. Algunos inversores ven en esta corrección un ajuste saludable, que alejará a las empresas sin modelos de negocio sostenibles. Otros, en cambio, advierten que el sector podría estar entrando en una “invierno de la IA física”, similar al que vivió la inteligencia artificial en sus primeras etapas.
Lo cierto es que, por ahora, los robots humanoides siguen siendo protagonistas de demostraciones espectaculares, pero no de una revolución industrial. Como resumió un analista de Bloomberg: “Estamos en la era de los prototipos, no de los productos masivos”.
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