Aída Quilcué, en el ojo del huracán por posible doble militancia en fórmula con Iván Cepeda
Por: Wilmer Castellanos
12 marzo, 2026

La designación de la senadora indígena Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda ha generado un intenso debate político en Colombia, no solo por su simbolismo, sino por un posible impedimento legal que podría invalidar su candidatura. La líder del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS) enfrenta el riesgo de ser inhabilitada por doble militancia, un escenario que recuerda al de Ángela María Robledo en 2018.
La elección de Quilcué, reconocida por su lucha por los derechos indígenas, fue celebrada por sectores progresistas como un gesto de inclusión. Sin embargo, su pertenencia al MAIS —partido que avaló a Roy Barreras en la reciente consulta del Frente por la Vida— choca con las normas electorales. El Pacto Histórico, coalición de Cepeda, no cuenta con el respaldo oficial de MAIS, lo que podría configurar un caso de doble militancia.
“Es una situación delicada”, advierte un analista político. “Si bien Quilcué fue elegida senadora con aval de MAIS, su participación en la fórmula de Cepeda implicaría representar a otra fuerza política sin haber renunciado formalmente a su partido de origen”.
El fantasma de la doble militancia
El artículo 108 de la Ley 1475 de 2011 establece que un candidato no puede postularse por un partido distinto al que lo avaló en elecciones anteriores sin renunciar con al menos un año de anticipación. En 2018, el Consejo de Estado anuló la elección de Ángela María Robledo —fórmula de Petro— por este motivo, tras renunciar días antes de las elecciones.
Aunque Quilcué no ha sido elegida por el Pacto Histórico, su militancia en MAIS y su posible candidatura bajo otra bandera podrían generar un conflicto similar. “El MAIS decidió mantener independencia frente al Pacto Histórico, pero apoyó a Barreras en la consulta. Eso deja a Quilcué en una posición jurídicamente frágil”, explica un experto en derecho electoral.
Mientras sectores de izquierda defienden el nombramiento como un avance en representación indígena, críticos como la senadora María Fernanda Cabal han cuestionado la estrategia. “Es repetir el mismo esquema de Petro: llevar a un representante de minorías al poder y luego ignorarlo”, afirmó Cabal en redes sociales.
Por su parte, Cepeda ha evitado pronunciarse sobre posibles alternativas, aunque fuentes cercanas sugieren que su equipo evalúa opciones legales para evitar un escenario similar al de Robledo.
La decisión final dependerá del Consejo Nacional Electoral (CNE), que deberá analizar si la participación de Quilcué en la fórmula de Cepeda viola las normas de militancia. Mientras tanto, el equipo de campaña trabaja en posibles ajustes, aunque descartan por ahora un cambio de fórmula.
El caso pone en evidencia los desafíos legales de las coaliciones en Colombia, donde la diversidad política a menudo choca con los marcos normativos. Para Quilcué, la batalla no solo es política, sino también por el derecho a representar a las comunidades indígenas en el escenario nacional.
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