Viviane Morales: “Un ministro es reemplazable, una mamá no”
Por: Redacción Paragrafo
14 septiembre, 2026

La exministra de Educación, Viviane Morales, habló sobre su sorpresiva salida del gabinete del presidente Abelardo De La Espriella y reveló que su decisión estuvo motivada por una situación familiar que alteró por completo sus prioridades. La exfuncionaria, quien permaneció menos de un mes al frente de la cartera, entregó detalles inéditos en una entrevista con Revista Semana y descartó que su renuncia obedeciera a diferencias políticas o administrativas con el Gobierno.
La situación que la llevó a renunciar
Según relató Morales, la situación se desencadenó pocos días después de asumir el cargo. Su hija menor, Sara, de 30 años, tuvo que ser trasladada de urgencia a un centro médico luego de presentar visión doble provocada por una parálisis en el sexto par craneal. Los exámenes posteriores revelaron un diagnóstico que encendió todas las alarmas familiares: la presunta presencia de un meningioma ubicado en el espacio cavernoso del cerebro, una zona considerada de alta complejidad para cualquier intervención quirúrgica.
Morales explicó que sostuvo una conversación directa con el presidente para comunicarle su decisión de abandonar el cargo. “Con el dolor en el alma, hablé con el presidente Abelardo De La Espriella. Le expliqué la situación. Hablamos por teléfono y me quebré. Él es muy humano, muy comprensivo, quedó muy triste y me dijo: ‘Te entiendo, hay prioridades’”.
La exfiscal General de la Nación aseguró que la experiencia le dejó una reflexión profunda sobre el papel de la familia frente a las responsabilidades públicas. “Un ministro es reemplazable, una mamá no”. Morales explicó que las responsabilidades propias del Ministerio de Educación podían implicar jornadas de entre 14 y 16 horas diarias, una carga que resultaba incompatible con el momento que atravesaba su familia.
La exministra también hizo referencia a la compleja situación que enfrenta el sector educativo después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. De acuerdo con las cifras conocidas hasta ahora, la emergencia dejó afectaciones en 5.309 sedes educativas, 423 municipios del país y miles de estudiantes impactados por daños en infraestructura.
Cuando la familia aún intentaba asimilar el diagnóstico inicial, una nueva evaluación médica abrió la puerta a la esperanza. Siete días después de presentar su renuncia, Sara fue sometida a una nueva resonancia magnética para verificar la evolución de su condición. Según relató Morales, los resultados sorprendieron a los especialistas al no encontrar la lesión que había sido reportada inicialmente. La exministra vinculó ese resultado a las cadenas de oración impulsadas por familiares, amigos y comunidades religiosas tras conocerse la noticia.
La salida de Morales se oficializó el pasado 2 de septiembre. La exministra de Educación aseguró que la experiencia le enseñó a priorizar su familia y a valorar la importancia de la fe en momentos difíciles. Su caso ha generado un debate sobre la conciliación entre la vida personal y profesional en el ámbito político.
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