Una semana del terremoto en Colombia: 289 muertos, 143 desaparecidos y el Gobierno entra en fase de reconstrucción

Por: Maria Jose Salcedo

17 agosto, 2026

Una semana del terremoto en Colombia: 289 muertos, 143 desaparecidos y el Gobierno entra en fase de reconstrucción

Una semana después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, el país comienza a dejar atrás la fase inicial de rescate y concentra sus esfuerzos en la recuperación de las zonas más afectadas y la reconstrucción de viviendas e infraestructura.

El más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), conocido este lunes, reporta 289 personas fallecidas, 4.187 heridas y 143 desaparecidas. Además, 354 personas han sido rescatadas. La entidad explicó que las cifras de fallecidos han sido depuradas mediante el cruce de información de la Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro, con el propósito de evitar duplicidades en los registros.

La emergencia deja también 120.328 familias afectadas y 186.016 personas damnificadas. En cuanto a infraestructura, el reporte más reciente señala que 26.945 viviendas quedaron destruidas y 127.557 presentan daños. El terremoto afectó 15 departamentos y alrededor de 450 municipios, con Cali, Pereira, Quibdó, Manizales y Armenia entre las ciudades que concentran las mayores afectaciones.

De la búsqueda de sobrevivientes a la recuperación

Durante los primeros días, los organismos de socorro concentraron sus capacidades en la búsqueda y rescate de personas atrapadas. Una semana después, las operaciones se enfocan principalmente en la recuperación de cuerpos, la remoción de escombros y la evaluación de las estructuras que resultaron afectadas.

En Cali, una de las ciudades más golpeadas, continúan los trabajos de remoción de toneladas de escombros en sectores donde colapsaron edificaciones, mientras las autoridades realizan evaluaciones para determinar cuáles inmuebles pueden ser habitados y cuáles deberán ser demolidos o reconstruidos.

El sector educativo también enfrenta una afectación considerable. El Ministerio de Educación reportó daños en 1.631 sedes educativas de 19 departamentos, con alrededor de 500.000 estudiantes impactados por las consecuencias del sismo.

Gobierno activa medidas para la reconstrucción

El presidente Abelardo de la Espriella declaró la emergencia económica para ampliar las herramientas del Estado frente a las consecuencias del terremoto. La medida busca facilitar decisiones de carácter económico y administrativo para acelerar la recuperación de las regiones afectadas y deberá someterse al control de la Corte Constitucional.

Uno de los principales anuncios fue la creación del denominado Fondo Milagro, concebido como un mecanismo para canalizar recursos nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción de hospitales, centros educativos, viviendas, vías y aeropuertos.

El Gobierno también anunció medidas de alivio para los damnificados, entre ellas subsidios de arrendamiento para familias que perdieron sus viviendas, apoyo para el pago de servicios públicos, alivios tributarios y financieros y mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados por la emergencia.

La estrategia oficial busca ahora pasar de la atención inmediata a un proceso de recuperación que permita restablecer servicios esenciales, reconstruir viviendas y reactivar las economías locales.

Chocó tendrá un plan especial de reconstrucción

El departamento del Chocó, donde se ubicó el epicentro del terremoto, ocupa un lugar central en la estrategia del Gobierno. De la Espriella anunció la intención de poner en marcha un denominado “Plan Marshall” para el Chocó, con el propósito de desarrollar un programa de reconstrucción de mayor alcance que la atención de los daños inmediatos.

El mandatario también anunció la designación de un gerente para coordinar la reconstrucción del departamento y articular las acciones del Gobierno Nacional con las autoridades territoriales.

La propuesta pretende aprovechar la reconstrucción para intervenir infraestructura, viviendas y servicios que ya presentaban deficiencias antes del terremoto. Sin embargo, el Gobierno aún debe precisar el alcance presupuestal, los proyectos que serán priorizados y los mecanismos de ejecución del denominado plan.

Ayuda internacional y apoyo del sector privado

La respuesta a la emergencia también ha contado con asistencia internacional. Equipos especializados de rescate y ayuda humanitaria llegaron al país para apoyar las labores en las zonas más afectadas, mientras organismos internacionales participan en la coordinación de la asistencia.

En paralelo, el sector privado comenzó a movilizar recursos para la reconstrucción. Entre los anuncios conocidos está el de la familia Gilinski, que comprometió $150.000 millones para apoyar la recuperación de hospitales y escuelas afectados por el terremoto.

El Gobierno también ha buscado respaldo económico internacional. En los primeros días de la emergencia se conoció el ofrecimiento de una línea de crédito del Banco Mundial por hasta 450 millones de dólares para apoyar la respuesta y recuperación.

Una emergencia que entra en una nueva etapa

A siete días del terremoto, Colombia enfrenta el desafío de atender simultáneamente a miles de familias que perdieron sus viviendas, garantizar la continuidad de servicios básicos y comenzar la reconstrucción de infraestructura pública.

El balance de 289 muertos, 4.187 heridos, 143 desaparecidos y más de 186.000 personas afectadas muestra la dimensión de una tragedia que trasciende las labores de rescate. La prioridad del Estado pasa ahora por convertir las medidas anunciadas en acciones concretas y garantizar que los recursos lleguen a las comunidades que más los necesitan.

El reto para el Gobierno de Abelardo de la Espriella será mantener la atención humanitaria mientras pone en marcha el proceso de reconstrucción, particularmente en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, donde el terremoto dejó algunas de sus consecuencias más graves.