¿Por qué un helicóptero militar sobrevoló Cúcuta durante la noche de este viernes?

Por: Maria Jose Salcedo

31 octubre, 2026

¿Por qué un helicóptero militar sobrevoló Cúcuta durante la noche de este viernes?

El sonido de un helicóptero militar y los mensajes difundidos desde el aire llamaron la atención de los habitantes de Cúcuta y su área metropolitana durante la noche del viernes 30 de octubre. La operación, que generó inquietud sobre lo que estaba ocurriendo en la ciudad, hizo parte de una estrategia del Ejército Nacional para incentivar las denuncias ciudadanas contra el terrorismo y facilitar la ubicación de los principales cabecillas de grupos armados ilegales que delinquen en Norte de Santander.

Durante el recorrido, los militares lanzaron volantes con fotografías de Antonio García, máximo jefe del Ejército de Liberación Nacional (ELN), y otros integrantes de organizaciones criminales, junto con información sobre las recompensas ofrecidas por las autoridades.

La actividad fue desarrollada por el Batallón de Movilidad y Maniobra de Aviación N.º 2 y el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.º 2, mediante un helicóptero Bell UH-1H Huey II, equipado con un dispositivo acústico de largo alcance LRAD 1000.

A través de este sistema, la tripulación difundió mensajes dirigidos a la población para promover la entrega de información que permita prevenir atentados y localizar a integrantes de estructuras armadas ilegales.

Los volantes también divulgaron la Línea 107, un canal gratuito que funciona las 24 horas para recibir información ciudadana relacionada con amenazas y actividades de organizaciones criminales.

Una estrategia en respuesta a la escalada de violencia

El sobrevuelo no fue una operación aislada. Hace parte del dispositivo de seguridad implementado por orden del presidente Abelardo de la Espriella, quien dispuso la militarización temporal de Cúcuta después de los recientes ataques que sacudieron a la capital nortesantandereana.

Entre los hechos que precipitaron la decisión se encuentra el asesinato de Miguel Armando Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta y aspirante a la Alcaldía, ocurrido el lunes 26 de octubre en el Anillo Vial Occidental.

Un día después, el 27 de octubre, un atentado con explosivos en inmediaciones de la DIAN y del puente internacional Francisco de Paula Santander, en El Escobal, dejó siete personas heridas, entre ellas cuatro civiles y tres policías.

Ante este escenario, el Gobierno ordenó reforzar la presencia militar para recuperar el control territorial y enfrentar a las organizaciones criminales que operan en la frontera.

Desde la noche del jueves 29 de octubre comenzó el despliegue de tropas especiales, vehículos blindados y puestos de control en sectores estratégicos de la ciudad.

Según la información entregada por las autoridades, la primera fase del dispositivo contempla aproximadamente 700 integrantes de la Fuerza Pública, entre 500 militares y 200 policías, con operaciones en los seis municipios del área metropolitana.

Así reaccionó la población

La militarización de Cúcuta y su área metropolitana ha generado reacciones entre habitantes, comerciantes y dirigentes políticos, quienes coinciden en la necesidad de recuperar la seguridad, aunque advierten que las operaciones deben producir resultados concretos.

En el sector fronterizo de El Escobal, algunos ciudadanos consultados por Caracol Radio respaldaron el refuerzo militar, pero expresaron preocupación por posibles afectaciones al comercio y al ingreso de compradores venezolanos.

Otros pidieron que los controles no se concentren únicamente en las principales avenidas, sino que también lleguen a las trochas y corredores utilizados por las organizaciones criminales.

Por su parte, el concejal de Cúcuta Alonso Torres advirtió que el despliegue no puede convertirse en una acción temporal de exhibición de tropas.

El cabildante pidió patrullajes permanentes en las comunas, los cerros y los anillos viales de la ciudad, así como resultados verificables contra las estructuras delincuenciales.

El alcalde de Los Patios, Alexi Valencia, también respaldó la intervención, pero reclamó que se traduzca en capturas, desarticulación de bandas y judicialización de los responsables de los hechos violentos.

Estas declaraciones corresponden a la estrategia general de militarización; no se encontraron pronunciamientos ciudadanos suficientemente documentados sobre el sobrevuelo nocturno en particular.

Nuevas operaciones comenzarán el 3 de noviembre

La intervención de la Fuerza Pública tendrá una nueva fase a partir del martes 3 de noviembre, cuando está prevista la entrada en operación de la campaña militar y policial Esparta y del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (BOSUR).

Según anunció el presidente De la Espriella, estas estructuras buscarán intensificar las operaciones contra el terrorismo, perseguir a los responsables de los ataques recientes, golpear las finanzas criminales y desarticular las organizaciones que operan en la zona fronteriza.

El mandatario también anunció que visitará Cúcuta la próxima semana para verificar los resultados de las medidas y evaluar la coordinación entre las autoridades nacionales y territoriales.

El sobrevuelo del viernes, más allá de su impacto visual y sonoro, forma parte de una estrategia que busca convertir la información ciudadana en una herramienta contra las organizaciones armadas ilegales. Su efectividad, sin embargo, dependerá de que las denuncias se traduzcan en acciones de inteligencia, capturas y una reducción real de la violencia que afecta a Cúcuta y su área metropolitana.