Ocho terroristas muertos: Gobierno abre nuevo frente de guerra contra disidencias de “Calarcá”
Por: Redacción Paragrafo
28 agosto, 2026

En una operación militar de alto impacto, las Fuerzas Militares de Colombia neutralizaron a ocho integrantes de las disidencias comandadas por Alexánder Díaz Mendoza, alias “Calarcá”, marcando el inicio oficial de un nuevo frente de guerra en el centro del país que había permanecido inactivo durante los últimos cuatro años.
La ofensiva, denominada “Operación Amón”, se ejecutó en la madrugada del jueves 27 de agosto mediante un bombardeo aéreo seguido de un asalto terrestre en el departamento del Guaviare. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó los hechos a través de un mensaje en la red social X, señalando que el ataque se dirigió contra un complejo de campamentos artesanales del Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF), la estructura criminal liderada por “Calarcá”.
Detalles de la Operación Militar
El blanco estaba ubicado en una zona selvática del centro poblado La Paz, en el municipio de El Retorno. Según inteligencia militar, en el lugar se habían congregado miembros de los frentes ‘Isaías Carvajal’ y ‘Rodrigo Cadete’, pertenecientes al bloque ‘Jorge Suárez Briceño’ del EMBF.
Aproximadamente a las 3:00 a.m., aviones Kfir y Súper Tucano de la Fuerza Aeroespacial Colombiana descargaron varias tandas de bombas sobre el campamento. Posteriormente, tropas de élite del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) iniciaron un asalto terrestre para consolidar la zona.
El balance preliminar reportado por el Presidente incluye, además de los ocho terroristas dados de baja, la incautación de 11 fusiles, 5 ametralladoras y abundante material de intendencia. “La operación continúa y nuestras tropas avanzan en la consolidación”, afirmó De la Espriella.
Fuentes castrenses indicaron a este medio que es probable que la cifra de bajas sea mayor, ya que se hallaron señales de arrastre en el terreno, sugiriendo que los sobrevivientes habrían retirado a camaradas heridos. Se investiga activamente si entre los fallecidos se encuentra Juan Antonio Agudelo Salazar, alias “Urías Perdomo”, cabecilla del frente ‘Rodrigo Cadete’ y uno de los principales lugartenientes de “Calarcá”, por cuya captura existía una recompensa de $400 millones de pesos.
Este bombardeo, el segundo autorizado por el gobierno de De la Espriella, representa un cambio estratégico significativo. Durante la administración anterior, el EMBF de “Calarcá” se benefició de las gabelas de la “paz total”, lo que le permitió una expansión territorial incontenible en departamentos como Guaviare, Meta, Caquetá, Tolima y Huila, sin ser objeto de operaciones militares directas.
Bajo el mando de “Calarcá”, este grupo es responsable de una ola de violencia en la región, incluyendo la emboscada que costó la vida a siete militares en abril de 2025 y la matanza de cuatro soldados con explosivos en mayo de 2026. Asimismo, se le atribuyen las dos peor es masacres del último cuatrienio: una contra 26 miembros del Estado Mayor Central (EMC) en enero de 2026 y otra contra 48 integrantes de la misma organización en mayo de este año.
“Colombia debe saber que estamos pasando a la ofensiva. Los grandes cabecillas y sus estructuras criminales no tendrán escondite ni santuario en ninguna parte del territorio nacional”, recalcó el Presidente en su comunicado.
Con esta acción, las Fuerzas Militares declaran abierto un nuevo capítulo en la confrontación, dirigiendo sus operaciones de manera directa contra las estructuras de “Calarcá” en el corazón del país, un frente que había permanecido en letargo durante el último cuatrienio. Los cadáveres recuperados fueron trasladados a Medicina Legal para su plena identificación.
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