Golpe estratégico: Ejército abate a “Ruso”, cabecilla de disidencias de las FARC en Meta

Por: Redacción Paragrafo

9 agosto, 2026

En un operativo militar ejecutado durante los primeros días del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, el Ejército Nacional abatió a Hernando Forero Mosquera, alias “Ruso” o “Alemán”, cabecilla de la Estructura 28 de las disidencias de las FARC y figura clave en la logística criminal de la organización. La operación, que se enmarca en la estrategia de seguridad del nuevo mandatario, debilita significativamente las capacidades operativas de las disidencias lideradas por Iván Mordisco, especialmente en la región de la Orinoquía.

Según información oficial, Forero Mosquera, con más de 21 años de trayectoria insurgente, coordinaba el corredor logístico que conecta los departamentos de Arauca, Casanare, Guaviare y Meta, facilitando el abastecimiento de recursos y la movilidad de los grupos armados ilegales. Su rol era fundamental en la planificación de ataques con artefactos explosivos improvisados (AEI) y drones armados, dirigidos contra unidades militares, instalaciones policiales y sedes gremiales. Además, lideraba acciones de sabotaje a infraestructura, como la incineración de maquinaria amarilla en proyectos viales y buses intermunicipales, generando pérdidas económicas y desestabilizando la región.

Un golpe a la expansión territorial de las disidencias

La neutralización de “Ruso” frustra un plan estratégico de las disidencias para consolidar su control en el Meta y Guaviare, donde se proyectaba como cabecilla principal de la Estructura 39. Esta unidad criminal, según las Fuerzas Militares, tiene como objetivo controlar ríos y trochas para garantizar el tráfico de cocaína hacia las fronteras orientales, así como la extracción ilegal de minerales. Su caída limita la capacidad de articulación y movilidad de las disidencias, afectando directamente los intereses económicos de Iván Mordisco, quien depende de estas rutas para financiar sus operaciones.

El ministro de Defensa, destacó que esta acción forma parte de siete operaciones militares realizadas en las primeras 48 horas del gobierno de De la Espriella, las cuales han impactado a grupos como las disidencias de las FARC, el Clan del Golfo en Antioquia y la Segunda Marquetalia en el sur del país. “Estos golpes demuestran el compromiso del Gobierno con la seguridad y el desmantelamiento de estructuras criminales que afectan a la población”, afirmó.

La Estructura 39, que “Ruso” iba a liderar, es un eslabón clave del Bloque Amazonas, una de las organizaciones más rentables del narcotráfico y la minería ilegal en Colombia. Este bloque, además de traficar estupefacientes, extorsiona a comunidades locales y financia actividades ilícitas mediante el control de rutas fluviales y terrestres. Su neutralización representa un avance en la lucha contra la criminalidad organizada, especialmente en una zona donde la presencia del Estado ha sido históricamente débil.

El presidente De la Espriella ha reiterado que su gobierno mantendrá una política de “mano dura” contra los grupos armados ilegales, priorizando la captura o abatimiento de sus líderes. En paralelo, se han intensificado los operativos en regiones como Cauca, Nariño y Norte de Santander, donde persisten focos de violencia.

Mientras tanto, las comunidades afectadas por la presencia de estas estructuras criminales celebran los resultados, aunque advierten sobre la necesidad de fortalecer la presencia institucional para evitar el resurgimiento de nuevos grupos. “La seguridad no se construye solo con operaciones militares, sino con desarrollo social y económico”, declaró un líder comunitario de la región.

Con la muerte de “Ruso”, el Gobierno da un paso más en su estrategia para desarticular las disidencias de las FARC y reducir su influencia en zonas estratégicas. Sin embargo, el desafío sigue siendo enorme, dado el alto poder de adaptación de estos grupos y su capacidad para reclutar nuevos miembros.