Gobierno de Petro compra cuatro aviones militares por $1,5 billones a días de terminar su mandato

Por: Redacción Paragrafo

5 agosto, 2026

El Ministerio de Defensa confirmó la adquisición de un Legacy 600, dos KC‑390 Millennium y un Boeing 737 de carga, una operación que se ejecutará con recursos del Conpes 4187 y que el próximo gobierno heredará sin posibilidad de reversión.

En los últimos días del periodo presidencial de Gustavo Petro, el Ministerio de Defensa anunció la compra de cuatro aeronaves por un valor aproximado de 1,5 billones de pesos. La transacción incluye un Embraer Legacy 600 para transporte ejecutivo, dos Embraer KC‑390 Millennium destinados al desplazamiento de tropas y carga, y un Boeing 737 de carga fabricado en Estados Unidos. Según el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, la operación se realizó bajo el presupuesto aprobado por el Conpes 4187 el 22 de julio, que destina 13 billones para modernizar la capacidad militar del país durante los próximos ocho años.

El contrato, firmado en dólares, equivale a 366,4 millones de dólares al tipo de cambio vigente. “Este gasto no llegará al próximo gobierno, sino al que le siga”, precisó Sánchez en una entrevista con Blu Radio, subrayando que la ejecución del Conpes concluirá el 31 de diciembre. La compra forma parte de un plan más amplio que contempla la adquisición de 14 aviones, 33 helicópteros, 188 vehículos terrestres, 94 embarcaciones, 752 drones y una amplia gama de equipos de comunicación y armamento.

El Legacy 600 quedará bajo la responsabilidad de la Fuerza Aeroespacial (FAC) y será utilizado para el transporte ejecutivo del presidente, reemplazando al antiguo Hercules que servía para mover tropas. En cuanto a los KC‑390, el ministro explicó que, tras evaluar alternativas como el C‑130 Hercules y el Airbus A400M Atlas, se optó por la versión brasileña por su capacidad de carga y versatilidad. “Queremos dotar a nuestras Fuerzas Militares del medio aéreo principal para despliegues rápidos”, afirmó Sánchez.

Esta operación se diferencia de los 16,5 billones destinados a la compra de 16 aviones de combate Saab Gripen, cuyo contrato ya fue firmado el año pasado y no puede ser anulado por cláusulas legales y compromisos internacionales con proveedores como General Electric. “Los Gripen ya forman parte de una cadena de suministro que involucra a varios países; revertirlo sería imposible”, añadió el ministro.

El anuncio llega en medio de críticas sobre la falta de empalme entre gobiernos y la percepción de que el último tramo del mandato se utilizó para cerrar acuerdos estratégicos. Sin embargo, Sánchez defendió la necesidad de cerrar brechas históricas en la defensa nacional, señalando que “estas necesidades no surgieron ahora, vienen de décadas atrás”. Según datos del Ministerio, la inversión total requerida para alcanzar la plena operatividad de la defensa supera los 100 billones, de los cuales los primeros 13 billones ya están aprobados.

Con la firma de los contratos, el nuevo gobierno heredará tanto los aviones como los compromisos financieros asociados, sin posibilidad de renegociar los términos. La medida, aunque polémica, refleja la intención del Ejecutivo saliente de dejar una infraestructura militar más robusta antes de la transición.