Escándalo en cárcel de Itagüí: Concierto de Nelson Velásquez en prisión revela fallas en seguridad y desata crisis en diálogos de paz

Por: becquerel

9 abril, 2026

En video | Así fue el concierto de Nelson Velásquez a los cabecillas en la cárcel de Itagüí

Un concierto del reconocido cantante vallenato Nelson Velásquez en la cárcel La Paz de Itagüí, con banda completa, licor y comida en abundancia, ha desatado una tormenta política y judicial, exponiendo graves irregularidades en el sistema penitenciario y amenazando con paralizar los diálogos de paz con bandas criminales. Las imágenes, difundidas por el concejal Andrés Felipe Tobón Villada, muestran un ambiente festivo al interior del penal, donde el artista interpretó Después de Ti ante presuntos cabecillas de organizaciones delictivas.

El escándalo escaló cuando el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, calificó la cárcel como un “resort para el crimen”, comparando los excesos con los que vivió Pablo Escobar en La Catedral. Según su denuncia, en el penal se registran ingresos recurrentes de visitantes no autorizados, trabajadoras sexuales, tecnología de alta gama y hasta mariachis, prácticas que, advirtió, “normalizan la impunidad dentro de las cárceles”.

Financiación ilegal y sobornos: ¿Quién pagó la fiesta?

La concejala Claudia Carrasquilla reveló que los organizadores del evento habrían sido líderes de bandas del Valle de Aburrá vinculados a la Mesa de Paz Urbana, quienes recaudaron hasta 500 millones de pesos para financiar la parranda y sobornar a guardias del Inpec. “Estos recursos provienen de actividades delictivas y buscan comprar lealtades dentro de la prisión”, afirmó la edil, quien exigió una investigación exhaustiva.

El Inpec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) salió al paso para aclarar que el concierto no fue autorizado por ninguna instancia superior, incluyendo el Gobierno nacional y el Ministerio de Justicia. Como medida inmediata, se ordenó el relevo del director del penal y el traslado del comandante de vigilancia, además de iniciar un proceso disciplinario contra siete funcionarios que estaban de turno durante el evento.

Impacto en los diálogos de paz

El escándalo ha tenido consecuencias políticas inmediatas: el Gobierno nacional suspendió los diálogos con los cabecillas de bandas hasta que se aclare lo ocurrido. “No podemos permitir que espacios de reclusión se conviertan en centros de celebración del crimen organizado”, declaró una fuente cercana a la negociación.

Mientras tanto, el mánager de Nelson Velásquez defendió al artista, argumentando que “se presenta donde es contratado”, sin mencionar que el evento carecía de permisos oficiales. Sin embargo, la polémica ha puesto en tela de juicio la transparencia de los conciertos en cárceles, un tema que ya había generado controversia en el pasado.

Reacciones y llamadas a la reforma penitenciaria

El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en las cárceles colombianas, donde el hacinamiento y la corrupción facilitan la infiltración de grupos criminales. Organizaciones de derechos humanos exigen una auditoría independiente para evaluar el control interno en La Paz y otros penales del país.

“Esto no es un hecho aislado, es la punta del iceberg de un sistema que falla en todos los niveles”, advirtió un experto en seguridad consultado por este medio. La Fiscalía ya abrió una investigación penal por posibles delitos como tráfico de influencias, concierto para delinquir y violación de protocolos carcelarios.

Mientras las autoridades intentan contener el daño, la sociedad colombiana se pregunta: ¿Cómo es posible que en una prisión de máxima seguridad se organicen fiestas con artistas reconocidos, licor y hasta bandas musicales, sin que nadie lo detecte a tiempo?