Revelan cómo opera el Clan del Golfo al interior de la Fuerza Pública

Por: Maria Jose Salcedo

2 diciembre, 2024

Revelan cómo opera el Clan del Golfo al interior de la Fuerza Pública

El Clan del Golfo ha tejido una red de corrupción dentro de la Fuerza Pública colombiana, ofreciendo pagos mensuales que oscilan entre $2 y $50 millones de pesos según el rango. Este esquema, que involucra tanto a uniformados activos como retirados, permite a la organización criminal acceder a información clasificada, armas y protección para sus operaciones ilegales.

En las últimas semanas, dos casos evidencian la penetración del Clan del Golfo en la Fuerza Pública.

El primero involucra al intendente Harvey Arellano Cerda, jefe de operaciones de la Seccional de Inteligencia Policial (Sipol) en Bolívar. Según la Fiscalía, Arellano accedía sin autorización a sistemas de información para alertar al frente Uldar Cardona Rueda sobre los operativos en su contra, lo que facilitaba la evasión de los cabecillas. En el estrado, el uniformado aceptó los cargos por violación de datos personales agravado.

El segundo caso está relacionado con el coronel (r) José Castro Cadavid, quien fue comandante del batallón Antonio Nariño en Mompox, Bolívar. Tras su retiro, forjó vínculos con el frente Aristides Mesa Páez del Clan del Golfo. Actualmente enfrenta cargos por el homicidio del líder social Narciso Beleño, quien había denunciado los nexos entre la organización criminal y miembros de las fuerzas militares.

Un sistema de corrupción documentado

Investigaciones judiciales revelan que el Clan del Golfo lleva un control detallado de los sobornos a uniformados. Un ejemplo es una USB incautada en 2016 durante un operativo en Necoclí, Antioquia, que contenía registros contables de pagos a 3,000 integrantes, incluidos sobornos identificados como coronel brigada, teniente batallón y capitán estación.

A los uniformados de menor rango, como patrulleros y soldados, se les paga entre $1,5 y $2 millones mensuales, mientras que los oficiales pueden recibir hasta $50 millones. Estos pagos permiten al Clan acceder a seis servicios clave:

1. Filtración de información reservada: Alertar sobre operativos en su contra.
2. Facilitación operativa: Modificaciones en turnos y vigilancia para evitar capturas.
3. Provisión de armas y municiones: Muchas veces hurtadas de instalaciones militares.
4. Transporte: Uso de vehículos oficiales o escoltas para movilizar personal y cargamentos ilegales.
5. Entrenamiento: Capacitación en tácticas militares.
6. Facilitación de fugas: Ayuda en la evasión de operativos o capturas.

Reclutamiento dentro de las filas

El reclutamiento de uniformados para la nómina del Clan es liderado por miembros activos o retirados, quienes utilizan la camaradería y la intimidación. Según fiscales, el proceso inicia con el ofrecimiento de dinero. Aquellos que rechazan la oferta pueden enfrentar amenazas.

Uno de los principales reclutadores, el mayor (r) Juan Rodríguez Agudelo, alias Zeus, fue abatido en septiembre de 2024 en un enfrentamiento con la Policía en San Francisco, Antioquia. Rodríguez lideraba una red de tráfico de armas dentro del Ejército para abastecer al Clan del Golfo.

A 17 años de su fundación, el Clan del Golfo mantiene una estructura de 6,016 integrantes distribuidos en 28 frentes y cinco bloques a nivel nacional. Según investigadores, esta organización ha logrado consolidarse gracias al respaldo de una red de corrupción profundamente enraizada en la Fuerza Pública.

Las autoridades enfrentan el desafío de desmantelar este entramado, que no solo compromete la seguridad del país, sino también la confianza en las instituciones encargadas de garantizar el orden y la justicia.