DEA pone lupa en agencia de viajes de Medellín que usan capos extranjeros desde Dubai
Por: becquerel
6 abril, 2026

Una discreta agencia de viajes ubicada en el corazón de El Poblado, comuna 14 de Medellín, está bajo la lupa de la DEA y el FBI por su presunta participación en una sofisticada red transnacional de narcotráfico y lavado de dinero. Las autoridades investigan si este establecimiento ha sido utilizado por capos del crimen organizado de Europa y América Latina para coordinar movimientos internacionales, reuniones criminales y hasta escapadas turísticas mientras gestionan envíos multimillonarios de cocaína.
Según revelaron fuentes de inteligencia consultadas por este medio, la agencia —cuyo propietario estaría identificado como un sujeto conocido como alias Calvete— habría facilitado viajes a destinos clave como Dubái, Grecia, Italia y los Países Bajos, no solo para turismo, sino como parte de operaciones criminales estructuradas. La investigación se intensificó tras la captura de Carlos Humberto Arango Castaño, alias Burger King, cabecilla de una red dedicada al envío de cocaína a Europa mediante contenedores marítimos.
Lo llamativo del caso es que, según documentos analizados por la DEA, la mayoría de los “clientes” de esta agencia no residen en ciudades colombianas como Itagüí o Bello, sino en los Emiratos Árabes Unidos. Allí, figuras del crimen internacional, incluyendo presuntos líderes de organizaciones españolas, habrían utilizado los servicios del local para planear traslados a Colombia y Ecuador, donde se coordinarían envíos de droga hacia el viejo continente.
Uno de los nombres más destacados en la trama es Ignacio Torán, detenido en España en febrero de 2024 por su vínculo con una red liderada por Óscar Sánchez Gil, alias El Anodino, exjefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Policía Nacional española. Mensajes interceptados entre Torán y Calvete del 26 de mayo de 2024 revelan una relación más allá de lo comercial: “Vente a Dubái, así estamos los tres y es el cumple de mi amigo ‘Peri’”, escribió Torán, en referencia a Perikles David Daremas, un británico también investigado por su participación en la red.
Las autoridades sospechan que estos encuentros en Dubái no solo eran sociales, sino estrategias para discutir negocios ilícitos, incluyendo el tráfico de drogas y el lavado de activos. Además, se ha encontrado evidencia de que la agencia gestionó boletos aéreos para capos que buscaban evadir controles en los Países Bajos, asistir a bodas en Italia o tomar vacaciones en Grecia, todo financiado con dinero producto del narcotráfico.
Actualmente, decenas de tiquetes aéreos, registros contables y comunicaciones están siendo analizados por agentes del FBI y la DEA. El enfoque principal es determinar si la agencia sirvió como frente para blanquear dinero, adquiriendo bienes de lujo y propiedades en Medellín y Dubái. Se ha identificado, incluso, una millonaria transacción vinculada a la entrega de un reloj de alta gama a un intermediario en Centroamérica, lo que sugiere una red de corrupción más amplia.
Las autoridades también investigan cómo la organización utilizaba concesionarios de vehículos y grupos financieros para legalizar sus ganancias. Parte de la estrategia criminal incluía enviar contenedores “limpios” en los primeros viajes para generar confianza en las autoridades portuarias, antes de embarcar cargamentos de cocaína.
Este caso refuerza la creciente presencia de estructuras criminales internacionales en Antioquia: desde inicios de 2024, 29 capos extranjeros han sido capturados en la región. La agencia de El Poblado podría ser solo la punta del iceberg de una operación global que utiliza el turismo como fachada para el crimen transnacional.
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