Venezuela aplica medidas alternativas a la prisión a 51 personas en un gesto de “promoción de la paz”
Por: Maria Jose Salcedo
21 abril, 2026

El gobierno de Nicolás Maduro anunció este lunes que los tribunales venezolanos han concedido medidas alternativas a la detención a 51 personas, en un movimiento que las autoridades presentaron como parte de su esfuerzo por “promover la paz” en el país. Sin embargo, la medida ha sido recibida con escepticismo por la oposición y organizaciones de derechos humanos, que denuncian desde hace años el uso de las detenciones como herramienta de represión política.
Según un comunicado del Ministerio de Comunicación, difundido en su cuenta de Instagram, las medidas fueron solicitadas por el Ejecutivo y aprobadas el pasado 16 de abril. Aunque el gobierno no reveló los nombres de los beneficiados ni los casos específicos, abogados que representan a detenidos por presunta corrupción en la petrolera estatal PDVSA confirmaron que algunos de sus clientes habían sido liberados. Entre las posibles alternativas a la prisión mencionadas se incluyen la vigilancia electrónica, comparecencias obligatorias ante los tribunales o la prohibición de salir del país.
Un gesto con doble lectura
El anuncio se produce en un contexto de tensas relaciones con Estados Unidos, tras la captura del presidente Maduro en enero, y forma parte de un paquete de acuerdos para normalizar las relaciones bilaterales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aseguró que desde enero se han producido “cientos de liberaciones”, incluso bajo una ley de amnistía limitada aprobada por la Asamblea Nacional en febrero.
Sin embargo, la organización Foro Penal —que monitorea casos de presos políticos— reportó que, al 13 de abril, aún había 477 personas encarceladas por motivos políticos. Además, criticó la lentitud en la aplicación de la amnistía, señalando que muchos presos que cumplían los requisitos han sido rechazados. “El gobierno sigue utilizando la detención arbitraria como mecanismo de control social”, declaró una portavoz de la organización bajo condición de anonimato.
Represión vs. “paz social”
Desde hace más de una década, la oposición y grupos como Amnistía Internacional o Human Rights Watch han documentado cómo el régimen venezolano recurre a detenciones preventivas, juicios sin garantías y condenas por delitos como “traición a la patria” o “conspiración” para silenciar a disidentes, periodistas y líderes opositores. Aunque el gobierno niega la existencia de presos políticos —afirmando que todos los detenidos han cometido delitos comunes—, informes independientes contradicen esta versión.
La medida anunciada este lunes podría interpretarse como un intento de mejorar la imagen internacional de Venezuela, especialmente tras las negociaciones con Washington. No obstante, analistas políticos advierten que, sin transparencia en los casos y con un sistema judicial controlado por el oficialismo, las liberaciones podrían ser selectivas y no reflejar un cambio estructural.
¿Avance real o estrategia de imagen?
Mientras el gobierno celebra las liberaciones como un “paso hacia la reconciliación”, la oposición exige la liberación incondicional de todos los presos políticos y la derogación de leyes como la Ley contra el Odio, utilizada para criminalizar la disidencia. “Estas medidas son cosméticas”, afirmó un diputado de la Asamblea Nacional en una rueda de prensa. “El régimen sigue usando la justicia como arma política”.
Por su parte, el Ministerio de Comunicación insistió en que las decisiones judiciales se ajustan al “ordenamiento jurídico venezolano”, sin mencionar los criterios específicos para otorgar las medidas alternativas. La falta de detalles ha generado más dudas que certezas, especialmente entre familiares de detenidos que esperan respuestas concretas.
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