Terremoto de 7,8 en Filipinas deja al menos 32 muertos, activa alerta de tsunami y paraliza el sur del país

Por: Redacción Paragrafo

8 junio, 2026

n devastador sismo sacudió Mindanao, causando decenas de víctimas, derrumbes y una alerta de tsunami que alcanzó a Japón e Indonesia. El presidente Marcos Jr. declara la emergencia nacional

Un potente terremoto de magnitud 7,8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, dejando un rastro de destrucción, al menos 32 fallecidos, más de un centenar de heridos y una alerta de tsunami que se extendió por el Pacífico. El presidente Ferdinand Marcos Jr. declaró de inmediato el estado de emergencia nacional y ordenó la evacuación urgente de las zonas costeras.

El movimiento telúrico, registrado a las 7:38 a.m. hora local a una profundidad de 10 kilómetros, tuvo su epicentro cerca de la isla y su fuerza se sintió con mayor intensidad en la región de Soccsksargen. Allí, en la ciudad de General Santos (700.000 habitantes), se concentran la mayoría de las víctimas mortales y los daños materiales más graves. Doce personas permanecen desaparecidas bajo los escombros.

Infraestructura colapsada y caos en las comunicaciones

La ciudad de General Santos, la más golpeada, vive una situación crítica. Su aeropuerto internacional suspendió operaciones, cancelando 17 vuelos nacionales. Edificios emblemáticos, como la sede de la emisora DZRH y varios locales de la cadena Jollibee, sufrieron derrumbes parciales o totales. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran calles comerciales con escaparates destruidos y fachadas dañadas.

Los cortes masivos de electricidad y las telecomunicaciones intermitentes han complicado severamente las labores de los equipos de rescate, que trabajan contra reloj en medio de continuas réplicas, la mayor de magnitud 6,7. En la provincia de Sarangani, a solo 20 km del epicentro, el suministro eléctrico fue restablecido horas después del sismo principal.

Alerta de tsunami internacional y víctimas en las escuelas

El Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico emitió una advertencia para Filipinas, Indonesia, Malasia e incluso para las costas japonesas de Okinawa, donde se preveían olas de hasta un metro. Si bien la alerta fue levantada posteriormente al confirmarse que las perturbaciones no superaron los 30 centímetros en la mayoría de zonas, el miedo llevó a evacuaciones masivas.

El sismo coincidió con el primer día del año escolar en el país. Una tragedia particular ocurrió durante una ceremonia de izada de bandera en General Santos, donde más de 100 estudiantes resultaron heridos al caer parte de la estructura del colegio.

El presidente Marcos Jr. fue contundente en su mensaje a la nación: “Diríjanse a zonas más elevadas ahora mismo. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás”. Además, ordenó la cancelación de clases en todo el país y anunció el despliegue inmediato de ayuda humanitaria.

El Departamento de Bienestar Social ha habilitado centros de evacuación en las áreas más afectadas, mientras los equipos de la Cruz Roja y Defensa Civil redoblan los esfuerzos para localizar a los desaparecidos y asistir a los damnificados. “El gobierno nacional está actuando y no dejaremos atrás a Mindanao”, aseguró el mandatario.

Filipinas se encuentra en el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, una zona de alta actividad sísmica y volcánica, lo que la hace especialmente vulnerable a este tipo de desastres naturales. Las autoridades continúan evaluando los daños totales y se espera que el balance de víctimas pueda aumentar en las próximas horas mientras avanzan las labores de remoción de escombros.