Sanae Takaichi asume como primera ministra de Japón

Por: Maria Jose Salcedo

18 febrero, 2026

Sanae Takaichi asume como primera ministra de Japón

La Cámara Baja de Japón ratificó este miércoles a Sanae Takaichi como primera ministra, consolidando su liderazgo tras una victoria electoral que la convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo. Su ascenso marca un giro político con implicaciones regionales, especialmente en las relaciones con China y en la economía doméstica.

Un liderazgo histórico con desafíos inmediatos
Takaichi, de 64 años, obtuvo una mayoría de dos tercios para su partido en las elecciones anticipadas del 8 de febrero, consolidando su poder en un contexto de tensiones geopolíticas y crisis económicas. Su llegada al poder coincide con un momento crítico para Japón, donde la presión para modernizar las fuerzas armadas y reactivar el crecimiento económico se intensifica.

En noviembre pasado, Takaichi generó controversia al sugerir que Japón podría intervenir militarmente si China atacara Taiwán, una postura que Beijing calificó como una “provocación”. Esta declaración exacerbó las tensiones bilaterales, reflejadas en una caída del 60,7% en el turismo chino hacia Japón en enero, según datos de la Organización Nacional de Turismo japonesa.

Economía y deuda pública: el dilema de Takaichi
Uno de los mayores retos de la nueva primera ministra será equilibrar su promesa de campaña de suspender por dos años el impuesto al consumo sobre alimentos —una medida para aliviar la inflación— con la creciente deuda pública japonesa, que ya supera el 260% del PIB. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que esta medida podría duplicar los pagos de intereses entre 2025 y 2031.

Para tranquilizar a los mercados, Takaichi ha insistido en una política fiscal “responsable y proactiva”, aunque sin detalles concretos. En su discurso programado para el viernes, anunciará la creación de un “consejo nacional” para discutir reformas tributarias y el financiamiento de la seguridad social en un país con una población envejecida.

Reformas constitucionales y la familia imperial
Además de los desafíos económicos, Takaichi enfrenta presiones para impulsar cambios constitucionales y modificar las reglas de la familia imperial. Su partido, el Liberal Democrático (PLD), se opone a que una mujer asuma como emperatriz, pero podría explorar alternativas, como “adoptar” nuevos miembros masculinos para evitar una crisis de sucesión.

Próximos pasos: presupuesto y seguridad nacional
La primera tarea de Takaichi será aprobar el presupuesto nacional para el año fiscal que comienza el 1 de abril, retrasado por las elecciones. También planea avanzar en la creación de una Agencia Nacional de Inteligencia y en una ley antiespionaje, según medios locales.

En una conferencia de prensa prevista para este miércoles, la primera ministra detallará sus prioridades, incluyendo el fortalecimiento de las fuerzas armadas y las medidas para contener la inflación. Su gestión será clave para definir el rumbo de Japón en un escenario regional cada vez más complejo.