Reconocido empresario del sector tecnológico y su familia están entre las víctimas del accidente aéreo en Florida

Por: Maria Jose Salcedo

2 noviembre, 2026

Reconocido empresario del sector tecnológico y su familia están las víctimas del accidente aéreo en Florida

Una familia de cuatro integrantes, incluidos dos niños de apenas 4 y 2 años, figura entre las nueve víctimas mortales del accidente de un avión privado Learjet 60 que se estrelló el domingo en una zona residencial del condado de Palm Beach, Florida, cuando cubría la ruta entre Austin, Texas, y Bahamas.

Entre los fallecidos se encuentran Adam Robinson, de 45 años, empresario del sector tecnológico; su esposa, Helen Sharp; y sus hijos Emma, de 4 años, y Charlie, de 2, según confirmaron sus familiares a medios estadounidenses.

También murieron Anita Maria Cetina, quien ayudaba en el cuidado de los menores, y otras dos pasajeras identificadas como Rachael Reed y Charmi Fehr.

Robinson era cofundador de Robly, una plataforma de marketing por correo electrónico, y fundador de Retention.com. Aunque el avión había despegado de Texas, el empresario había contado recientemente que residía con su familia en Aspen, Colorado.

Una joven copiloto, entre las víctimas

La tragedia también cobró la vida de Nathalia Gadelha Filgueiras, una copiloto de 20 años cuya identidad fue confirmada por su familia.

La joven había obtenido su licencia de piloto a los 17 años mediante un programa de formación aeronáutica en Florida. La identidad del otro piloto no había sido divulgada en el reporte de Associated Press consultado este lunes.

El accidente ocurrió hacia las 12:50 del mediodía del domingo 1 de noviembre, cuando la aeronave cayó cerca de una carretera y se incendió tras el impacto. Las autoridades confirmaron que ninguno de sus nueve ocupantes sobrevivió.

¿Qué provocó la caída del avión?

Antes del accidente, la tripulación reportó a los controladores aéreos condiciones de turbulencia y acumulación de hielo en la aeronave. Sin embargo, las autoridades no han determinado si estos factores provocaron la caída.

La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), con apoyo de la Administración Federal de Aviación (FAA), mantiene abierta la investigación para establecer las causas del siniestro.

Mientras los investigadores reconstruyen los últimos momentos del vuelo, las familias de las víctimas expresaron su dolor por la pérdida de sus seres queridos y solicitaron privacidad.

La tragedia dejó una familia completa fallecida y puso fin al viaje de nueve personas que se dirigían a Bahamas, mientras permanece sin respuesta la pregunta central: qué ocurrió a bordo para que el avión perdiera el control y se precipitara sobre una zona residencial de Florida.