Pentágono advierte a Cuba: “No toleraremos amenazas” desde Guantánamo

Por: Redacción Paragrafo

10 junio, 2026

Pete Hegseth, secratario del departamento de Defensa es el encargado de aplicar la nueva medida contra la cobertura periodística dentro del Pentágono. Foto: Alexander Kubitza/Dod/Planet Pix/ZUMA Press Wire

El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, lanzó una dura advertencia a La Habana durante una visita a la base de Guantánamo, en medio de informes sobre compras cubanas de drones militares y una escalada de presión estadounidense.

En un mensaje directo y de alto voltaje, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, advirtió este miércoles al gobierno cubano que Estados Unidos no tolerará la adquisición o el uso de armas que puedan amenazar su territorio o la base naval de Guantánamo. La declaración, realizada ante las tropas estadounidenses en la polémica instalación, marca un nuevo punto de tensión en las ya deterioradas relaciones bilaterales.

“Sería imprudente que el gobierno de Cuba intentara procurarse o acceder a tipos de armas que pudieran alcanzar esta base o el territorio estadounidense”, afirmó Hegseth, vestido con ropa de camuflaje. “De otra forma, estarían abriendo la puerta a una confrontación que (…) no pueden mantener”, añadió, en una arenga que fue vitoreada por los soldados presentes.

La visita sorpresa del máximo responsable del Departamento de Defensa se produce en un contexto de máxima presión de Washington sobre La Habana, caracterizado por sanciones a dirigentes y un estricto bloqueo petrolero. Además, medios como Axios han reportado, citando a funcionarios estadounidenses, que Cuba ha adquirido drones de ataque de Rusia e Irán desde 2023 y busca comprar más, supuestamente hasta 300 unidades que podrían alcanzar Florida, situada a solo 150 km. La Habana ha rechazado categóricamente estos informes.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió acusando a Washington de montar “un expediente fraudulento para justificar la guerra económica despiadada contra el pueblo cubano y la eventual agresión militar”. Esta retórica refleja la profunda desconfianza que persiste entre ambos países, con la base de Guantánamo –ocupada por EE.UU. desde 1903 y considerada ilegítima por Cuba– como símbolo permanente del conflicto.

Hegseth, sin embargo, dejó entrever una posible apertura condicionada: “Lo que suceda en el futuro de Cuba (…) está en manos del presidente de Estados Unidos. Y esperamos muy pronto convertirnos en amigos del liderazgo de Cuba. Por ahora, vamos a ver lo que pasa”. A renglón seguido, recalcó que la isla “tiene que tomar decisiones sobre qué tipo de reformas quiere emprender”.

Operaciones militares y críticas

El jefe del Pentágono también se refirió a las controvertidas operaciones que las fuerzas estadounidenses llevan a cabo en el Caribe y el Pacífico contra presuntas “narcolanchas”. “Los estamos cazando como cazamos a Al Qaeda y a ISIS en Oriente Medio: las mismas redes, la misma inteligencia y las mismas capacidades”, declaró.

Estas acciones, que según datos han causado cerca de 210 muertes desde septiembre, han sido denunciadas por expertos y relatores de la ONU como ejecuciones extrajudiciales. El gobierno estadounidense ha defendido ante el Congreso su potestad para actuar de forma preventiva, alegando procedimientos similares a los usados en Yemen o Somalia contra presuntos terroristas, aunque sin aportar pruebas públicas sólidas sobre la implicación en narcotráfico de cada embarcación atacada.

La tensa visita de Hegseth a Guantánamo se enmarca en una serie de movimientos de alto nivel. A finales de mayo, el general a cargo de las operaciones estadounidenses en Latinoamérica visitó la base, y dos semanas antes, el director de la CIA, John Ratcliffe, mantuvo reuniones en La Habana. Además, la administración Trump ha evaluado utilizar Guantánamo como centro de detención para deportaciones de migrantes.

Tras su estancia en Cuba, Hegseth se desplazó a Tampa, Florida, para reunirse con el Mando Militar de EE.UU. para Oriente Medio (Centcom), conectando así los focos de tensión geopolítica del Caribe con otras regiones estratégicas.

La advertencia desde Guantánamo deja claro que, lejos de apaciguarse, la presión militar y diplomática de Estados Unidos sobre Cuba se intensifica, colocando a la isla en el centro de una nueva y peligrosa confrontación en el patio trasero estadounidense.