Marco Rubio explicó por qué María Corina Machado quedó fuera de la jugada política de EE.UU.

Por: Maria Jose Salcedo

4 enero, 2026

Marco Rubio explicó por qué María Corina Machado quedó fuera de la jugada política de EE.UU.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington no trabajará, al menos en el corto plazo, con la líder opositora María Corina Machado para encaminar una transición política en Venezuela. La declaración marca una señal clara sobre la postura inmediata de la Casa Blanca tras la captura de Nicolás Maduro y el reordenamiento del poder en Caracas.

En una entrevista con la cadena CBS News, Rubio expresó admiración personal por Machado, pero subrayó que el escenario actual obliga a priorizar decisiones urgentes. “María Corina Machado es fantástica, pero estamos hablando de lo que va a pasar en las próximas dos semanas”, señaló. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, buena parte de la dirigencia opositora no se encuentra actualmente en territorio venezolano, lo que limita su capacidad de acción inmediata frente a la crisis.

El funcionario dejó claro que, por ahora, Estados Unidos no reconocerá liderazgos por afinidad política o declaraciones públicas. “Vamos a evaluar a las personas por lo que hagan”, reiteró, en referencia al enfoque pragmático que, según dijo, guiará la política de Washington frente a Venezuela.

En ese contexto, Rubio confirmó que Estados Unidos observará de cerca el desempeño de Delcy Rodríguez, quien asumirá la Presidencia de Venezuela por orden del Tribunal Supremo de Justicia tras la captura de Maduro. El mensaje fue directo: “Los juzgaremos por lo que hagan”. La evaluación, explicó, se basará en hechos concretos y no en discursos.

Entre las exigencias planteadas por Washington figuran el freno al narcotráfico, la ruptura de vínculos con Irán, Hezbolá y grupos armados como las disidencias de las Farc y el ELN, así como el desmonte de estructuras que, según Estados Unidos, utilizan la industria petrolera venezolana para financiar redes criminales y adversarios estratégicos.

El petróleo ocupó un lugar central en la entrevista. Rubio afirmó que la industria energética de Venezuela se encuentra “en ruinas” y necesita inversión privada, pero advirtió que cualquier reapertura solo será posible bajo condiciones que beneficien directamente al pueblo venezolano. Mientras no se produzcan cambios sustanciales, seguirá vigente lo que describió como una “cuarentena petrolera”.

En esa línea, el secretario de Estado confirmó que Estados Unidos mantendrá las sanciones económicas, las incautaciones de buques y otras medidas de presión. “Hasta que no resuelvan los problemas que existían con Maduro, seguirán recibiendo presión”, advirtió.

Rubio también descartó la posibilidad de una transición política inmediata. Consideró “absurdo” pensar que, apenas 24 horas después del arresto de Maduro, puedan convocarse elecciones presidenciales. “Estas cosas llevan tiempo. Hay un proceso”, insistió, dejando claro que Washington no espera soluciones rápidas ni simbólicas.

Aunque aclaró que la estrategia actual no apunta a una ocupación militar de Venezuela, recordó que el presidente Donald Trump mantiene “todas las opciones” sobre la mesa. No obstante, señaló que la principal palanca de presión es de carácter naval y petrolero, descrita como uno de los mayores despliegues en el hemisferio occidental.

“La clave del régimen es el petróleo”, resumió Rubio. Mientras no haya señales verificables de cambio, esa seguirá siendo, según Washington, la principal vía de control y presión sobre el futuro político y económico de Venezuela.