Laura Fernández gana la presidencia de Costa Rica en primera vuelta y promete mano dura contra la inseguridad

Por: Maria Jose Salcedo

2 febrero, 2026

Laura Fernández gana la presidencia de Costa Rica en primera vuelta y promete mano dura contra la inseguridad

La politóloga Laura Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano, ganó este domingo la presidencia de Costa Rica en primera ronda, tras obtener una amplia ventaja electoral con una campaña enfocada en la lucha contra el crimen y la continuidad del actual gobierno de Rodrigo Chaves.

Con el 88,4 % de las mesas escrutadas, Fernández alcanzaba el 48,5 % de los votos, superando con claridad al aspirante del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, quien registraba el 33,3 %. Con este resultado, la dirigente de 39 años se convierte en la segunda mujer en llegar a la presidencia del país centroamericano, después de Laura Chinchilla, quien gobernó entre 2010 y 2014.

Durante su discurso de victoria, la presidenta electa aseguró que su administración impulsará transformaciones estructurales en el país. “Nos toca edificar la tercera república. El mandato que me da el pueblo soberano es claro, el cambio será profundo e irreversible”, afirmó ante sus seguidores en San José.

Fernández, especialista en políticas públicas y gobernabilidad democrática, se desempeñó como ministra de la Presidencia y de Planificación durante el actual mandato de Rodrigo Chaves, a quien ha señalado como su referente político. En repetidas ocasiones se presentó como la “heredera” del mandatario y ha manifestado su intención de dar continuidad a varias de sus políticas, sin descartar ofrecerle un cargo dentro de su futuro gabinete.

La inseguridad y el crecimiento del narcotráfico fueron los ejes centrales de su campaña. La presidenta electa propuso implementar estados de excepción en zonas con alta presencia criminal, argumentando que esta medida permitiría actuar con mayor contundencia contra estructuras delictivas. Según explicó, el levantamiento temporal de algunas garantías constitucionales facilitaría la captura de delincuentes previamente identificados.

Además, su movimiento político busca consolidar una mayoría legislativa que permita impulsar reformas al Poder Judicial, endurecer las leyes contra el crimen organizado y avanzar en proyectos de infraestructura estratégica, entre ellos la construcción del complejo Ciudad Gobierno, el desarrollo de una marina en el Caribe y la ampliación de puertos, aeropuertos y carreteras.

Sin embargo, algunas propuestas han generado preocupación en sectores políticos y sociales, que advierten posibles riesgos para el equilibrio democrático, especialmente ante la intención de promover una reforma constitucional que permita la reelección consecutiva presidencial.

Frente a estos cuestionamientos, Fernández defendió el proceso electoral y aseguró que su gobierno respetará las instituciones. “Esto es una fiesta democrática y tenemos que agradecer por la estabilidad del país, que siempre voy a cuidar”, manifestó.