EE.UU. retira a Delcy Rodríguez de la Lista Clinton: un giro clave en la relación con Venezuela
Por: Maria Jose Salcedo
2 abril, 2026

Washington levanta sanciones contra la presidenta interina, facilitando su reintegración económica y abriendo paso a una posible normalización bilateral
En un movimiento que marca un hito en la distensión entre Estados Unidos y Venezuela, la administración de Donald Trump anunció este miércoles la exclusión de Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, de la Lista Clinton (Lista de Nacionales Especialmente Designados). La decisión, comunicada por el Departamento del Tesoro, elimina las restricciones financieras que pesaban sobre ella desde 2018, cuando era una figura clave en el gobierno de Nicolás Maduro.
La medida, que entró en vigor de inmediato, permite a Rodríguez retomar transacciones internacionales y acceder a activos congelados, un paso que analistas interpretan como un gesto de buena voluntad hacia el nuevo gobierno venezolano. “Valoramos la decisión del presidente Trump como un avance hacia la normalización de las relaciones entre nuestros países”, declaró la mandataria en un comunicado, añadiendo que confía en que este gesto abra la puerta a un alivio más amplio de las sanciones que aún pesan sobre Venezuela.
Rodríguez, de 56 años, asumió el poder en enero tras la salida de Maduro, en un escenario de profunda crisis económica y presión internacional. Desde entonces, ha impulsado reformas clave, como la apertura del sector hidrocarburos a la inversión extranjera y una amnistía política, en un intento por recuperar la confianza de la comunidad internacional. “Estamos comprometidos con una agenda de cooperación que beneficie a ambos pueblos”, afirmó.
La exclusión de la lista Clinton no es un hecho aislado. En los últimos meses, Washington ha flexibilizado parcialmente las sanciones al sector energético venezolano, especialmente en el ámbito petrolero, con el objetivo de reactivar una industria en declive. Sin embargo, el Departamento del Tesoro mantiene controles estrictos sobre las exportaciones de crudo, cuyos ingresos siguen bajo supervisión.
El gesto hacia Rodríguez refleja un cambio estratégico en la política exterior estadounidense. Tras años de tensión, ambos países han reanudado contactos de alto nivel, incluyendo el reconocimiento de la administración de Rodríguez como interlocutor legítimo. “Este es un paso más en una estrategia más amplia para reconfigurar la relación bilateral”, explicó un funcionario del Departamento de Estado bajo condición de anonimato.
Analistas coinciden en que la medida busca incentivar la estabilidad en Venezuela, un país clave en la región por su ubicación geopolítica y recursos naturales. “Estados Unidos está enviando señales claras de que prefiere la cooperación a la confrontación”, señaló María Fernanda Bozmoski, experta en relaciones internacionales de la Universidad de Georgetown.
Mientras el gobierno venezolano celebra el anuncio, sectores de la oposición mantienen escepticismo. “Las sanciones no son el problema principal; la crisis humanitaria sigue siendo urgente”, advirtió Henrique Capriles, exgobernador y figura opositora. Por su parte, la comunidad empresarial internacional ya celebra la posibilidad de reiniciar negocios en Venezuela, especialmente en sectores como minería y energía.
Con este movimiento, Washington da un paso más en su estrategia de “diplomacia pragmática” hacia Venezuela, aunque el camino hacia una normalización plena sigue siendo incierto. Lo cierto es que, por ahora, la salida de Rodríguez de la lista Clinton abre una ventana de oportunidades para ambos países.
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