Brasil elige presidente en una segunda vuelta de infarto entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro

Por: Maria Jose Salcedo

25 octubre, 2026

Brasil elige presidente en una segunda vuelta de infarto entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro

Brasil comenzó este domingo una de las jornadas electorales más reñidas de su historia reciente. Cerca de 158,7 millones de ciudadanos están habilitados para elegir al próximo presidente de la mayor economía de América Latina, en una segunda vuelta que enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección, y al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Los centros de votación abrieron a las 8:00 de la mañana, hora de Brasilia (6:00 a. m. en Colombia), bajo la organización del Tribunal Superior Electoral (TSE). La jornada se extenderá hasta las 5:00 de la tarde, cuando comenzará la divulgación de los resultados. Además de la Presidencia, seis unidades federativas definirán sus gobernaciones.

La elección llega precedida por un resultado inesperado en la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro se impuso con el 47,03 % de los votos válidos, equivalentes a 56,1 millones de sufragios, frente al 45,16 % obtenido por Lula, quien alcanzó 53,8 millones.

La diferencia, de poco más de 2,2 millones de votos, dejó abierta una disputa que se ha intensificado durante las últimas tres semanas y cuyo desenlace podría modificar el equilibrio político de América Latina.

Una disputa que llega prácticamente empatada

Aunque Bolsonaro inició la segunda vuelta con ventaja y consiguió el respaldo de buena parte de los candidatos derrotados, su crecimiento en las encuestas se estancó, mientras Lula logró recuperar terreno mediante una estrategia centrada en la movilización de sus seguidores, especialmente entre los sectores populares y los jóvenes.

El presidente, de 81 años, ha concentrado sus esfuerzos en combatir la abstención, que alcanzó niveles históricos durante la primera vuelta, y en advertir sobre las consecuencias que tendría el regreso de la familia Bolsonaro al poder.

Por su parte, Flávio Bolsonaro, de 45 años, ha fortalecido su discurso sobre seguridad, combate a la criminalidad y cambio político. Entre sus propuestas se encuentra la construcción de cinco grandes cárceles inspiradas en el modelo de seguridad de El Salvador.

Los últimos días de campaña estuvieron marcados por multitudinarias concentraciones de ambos aspirantes en ciudades como São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte. Los analistas coinciden en que el resultado podría depender de una pequeña franja de electores indecisos y de la capacidad de cada campaña para llevar a sus simpatizantes a las urnas.

Corrupción, tensiones institucionales y la sombra de Jair Bolsonaro

El preámbulo electoral también estuvo atravesado por controversias judiciales y acusaciones políticas.

Flávio Bolsonaro enfrenta investigaciones relacionadas con presuntos hechos de corrupción y lavado de dinero, mientras que la campaña ha estado marcada por revelaciones sobre recursos recibidos del banquero Daniel Vorcaro. Se trata de señalamientos e investigaciones, no de condenas judiciales contra el candidato.

A ello se suma la situación de su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su participación en una tentativa de golpe de Estado para desconocer los resultados de las elecciones presidenciales de 2022. Flávio ha prometido concederle un indulto si llega a la Presidencia, una propuesta que ha profundizado la confrontación política.

Lula, entretanto, ha defendido la continuidad de sus programas sociales y ha impulsado medidas de alivio económico, en medio de las preocupaciones ciudadanas por el costo de vida y las denuncias de corrupción que también han golpeado su entorno político.

Estados Unidos, otro protagonista de la elección

La disputa brasileña también tiene una dimensión internacional. El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha mantenido una relación cercana con la familia Bolsonaro, mientras las tensiones comerciales y diplomáticas con Brasil han ocupado un lugar importante en la campaña.

Flávio Bolsonaro plantea un mayor acercamiento con Washington, particularmente en materia económica, seguridad y explotación de minerales estratégicos. Lula, por el contrario, ha defendido la soberanía brasileña y cuestionado lo que considera intentos de injerencia estadounidense en los asuntos internos del país.

Una victoria de Bolsonaro podría consolidar el giro hacia la derecha registrado en otros países latinoamericanos, mientras que la reelección de Lula mantendría a Brasil como uno de los principales gobiernos de izquierda de la región.

La participación y el escrutinio, claves de la jornada

Uno de los mayores desafíos para los candidatos será reducir la abstención. Según Associated Press, más de 33 millones de brasileños no participaron en la primera vuelta, una cifra que convierte la movilización electoral en un factor determinante para el resultado.

Flávio Bolsonaro acudió a votar durante las primeras horas de la mañana en Río de Janeiro, donde hizo un llamado a participar masivamente en los comicios y aseguró que había llegado el momento de un cambio para Brasil. Su presencia estuvo acompañada por manifestaciones de simpatizantes de ambos sectores políticos.

En el exterior, la votación comenzó antes debido a las diferencias horarias. En Nueva Zelanda, uno de los primeros países en cerrar sus urnas, Lula obtuvo 418 votos frente a 101 de Bolsonaro, según los boletines electorales publicados por el TSE. Sin embargo, estos resultados parciales no permiten anticipar el desenlace nacional.

El sistema de votación electrónica permitirá conocer los resultados durante las horas posteriores al cierre de las urnas. El ganador asumirá la Presidencia en enero de 2027 y tendrá por delante el desafío de gobernar un país profundamente dividido, con presiones económicas, problemas de seguridad y un Congreso fortalecido por sectores conservadores.

Brasil decide este domingo mucho más que quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años: está en juego la continuidad del proyecto político de Lula o el regreso del bolsonarismo al poder, en una elección cuyo resultado también tendrá repercusiones en toda América Latina.