Bolsonaro consolida mayoría en el Congreso y Lula avanza a segunda vuelta en Brasil 2026

Por: Redacción Paragrafo

5 octubre, 2026

Los resultados provisionales de las elecciones en Brasil 2026 han delineado un nuevo mapa político. El bolsonarismo se fortalece significativamente en el Congreso, asegurando la bancada más grande, mientras que el senador Flávio Bolsonaro se enfrenta a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) aún finaliza el escrutinio, pero los datos preliminares confirman un tsunami de la derecha en el Parlamento brasileño. Además de elegir al próximo presidente, los ciudadanos renovaron el Congreso, donde el grupo conservador ha logrado una expansión notable. En el Senado, el bolsonarismo alcanzaría 33 escaños, diez más que en la elección anterior, superando a los partidos de centro, que sumarían 31 bancas, y a la izquierda, con 15.

La renovación del Senado abarcó este año la mayoría de sus escaños: 54 de las 81 curules. Entre los nuevos senadores del bloque conservador destacan Michelle Bolsonaro y Bia Kicis en el Distrito Federal, así como Carlos Bolsonaro y Caroline de Toni en Santa Catarina. En Paraná, Filipe Barros obtuvo una de las bancas en disputa, y en São Paulo fue elegido André do Prado. Por su parte, la Cámara de Diputados quedó dividida en tres bloques: los partidos de centro conservarían la mayor representación con 235 bancas, el bolsonarismo tendría 131 escaños y la izquierda quedaría con 122.

La contienda por la presidencia de Brasil se decidirá en segunda vuelta. El senador Flávio Bolsonaro y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva disputarán el balotaje el 25 de octubre. En la primera vuelta, el conservador aventajó por sorpresa al izquierdista con el 47,25% de los sufragios frente a 44,90% para Lula, con el 98,57% de las urnas contabilizadas.

Flávio Bolsonaro, poco conocido hace unos meses a nivel nacional, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad y promete reducir la dependencia de las ayudas sociales. Se describe como “más moderado” que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. Por otro lado, Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato y ha hecho de la soberanía su bandera electoral, advirtiendo contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump.

Trump no ha respaldado explícitamente a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo. En los mítines de Flávio, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump.

Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023. Sin embargo, los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia. Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero la inseguridad sigue siendo un punto crítico.

Los resultados parciales anuncian un cambio de rumbo en la política brasileña. Con el bolsonarismo liderando el Congreso y avanzando en la presidencia, el país se prepara para un periodo de alta tensión política. La elección de los próximos ocho años dependerá de cómo se resuelvan las promesas de seguridad y economía en el balotaje.