Australia otorga visados humanitarios a jugadoras de fútbol de Irán tras temor por su seguridad

Por: Maria Jose Salcedo

11 marzo, 2026

Australia otorga visados humanitarios a jugadoras de fútbol de Irán tras temor por su seguridad

El Gobierno de Australia ha concedido visados humanitarios a al menos cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán, según confirmó el primer ministro, Anthony Albanese. La decisión llega tras las preocupaciones expresadas por las deportistas sobre su seguridad en caso de regresar a su país, donde enfrentan posibles represalias por su postura durante la Copa Asiática Femenina.

El caso saltó a la luz internacional cuando, antes del primer partido del torneo, varias integrantes del equipo permanecieron en silencio durante el himno nacional iraní. Aunque el gesto no fue explicado públicamente, sectores conservadores lo interpretaron como un acto de deslealtad. Posteriormente, fuentes cercanas al equipo revelaron que las futbolistas fueron obligadas a cantar el himno y realizar el saludo militar en partidos posteriores, incluyendo el encuentro ante Filipinas.

Un gesto de protesta con consecuencias

La Copa Asiática Femenina, celebrada en Australia, fue el escenario donde las tensiones políticas se mezclaron con el deporte. La selección iraní quedó eliminada en la fase de grupos tras perder sus tres partidos, pero el foco mediático se centró en las jugadoras que decidieron no cantar el himno. Este acto, en un contexto de creciente represión en Irán, generó un debate sobre la libertad de expresión y los derechos humanos en el deporte.

Mientras tanto, otras dos personas vinculadas al equipo —una jugadora y un miembro del personal— también solicitaron asilo en Australia, según informaron fuentes cercanas a la delegación. Aunque parte del equipo ya abandonó el país con destino a Irán, la ruta y la fecha exacta de su llegada no han sido confirmadas.

Amenazas y presión internacional

Testigos citados por CNN señalaron que, cuando el autobús del equipo se dirigía al aeropuerto de Gold Coast, varias personas intentaron bloquear su salida para pedir a las autoridades que protegieran a las futbolistas. Activistas de derechos humanos y miembros de la comunidad iraní en Australia han expresado su preocupación, destacando que familiares de al menos tres jugadoras habrían recibido amenazas en Irán.

La decisión de Australia llega en un momento de creciente tensión en Irán, donde las protestas por los derechos humanos y la libertad de expresión han sido reprimidas con dureza. El fútbol femenino, aunque menos mediático que el masculino, ha sido un espacio donde las mujeres iraníes han logrado visibilidad, pero también enfrentan restricciones y presiones políticas.

El Gobierno australiano ha reiterado su compromiso con los derechos humanos, y este caso podría abrir un precedente para otros deportistas en situaciones similares. Mientras tanto, las jugadoras que obtuvieron asilo tendrán que adaptarse a una nueva vida, lejos de su país pero con la esperanza de un futuro más seguro.