Deuda pública de Colombia llegó a $1.068 billones: Contraloría reveló las cifras del Gobierno Petro

Por: Redacción Paragrafo

19 octubre, 2026

La Contraloría General de la República confirmó cifras que encienden las alarmas en las finanzas públicas del país. Al cierre de agosto de 2026, la deuda bruta del Estado colombiano alcanzó los $1.068,33 billones, un escenario que plantea retos críticos para la administración de Abelardo De La Espriella.

Las finanzas públicas de Colombia vuelven a ser objeto de escrutinio tras la publicación de un informe oficial. Mientras el Gobierno de Gustavo Petro concluye su mandato, los datos revelan una magnitud del endeudamiento que supera las expectativas iniciales. La deuda bruta total se distribuye principalmente en obligaciones internas, las cuales representan el 76,6% del total, mientras que la deuda externa corresponde al 23,4%.

Proyecciones de déficit para 2027

El panorama fiscal no solo refleja el saldo acumulado, sino también las proyecciones futuras. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) advierte que el déficit fiscal podría llegar al 9,4% en 2027. Esta cifra es alarmante, ya que supera el 7,8% registrado durante la emergencia económica de la pandemia en 2020.

Para la nueva administración, esto implica una presión significativa sobre el Presupuesto General de la Nación. Los especialistas señalan que un endeudamiento elevado puede encarecer el crédito, afectar la inversión privada y, en última instancia, repercutir en el empleo y el poder adquisitivo de las familias colombianas.

David Pérez-Reyna, profesor de Economía de la Universidad de los Andes, explicó que el desequilibrio actual es comparable a coyunturas históricas graves. Cuando el Estado requiere financiación adicional, debe ofrecer mayores rendimientos para atraer inversionistas. Esta dinámica presiona las tasas de interés, lo que eleva el costo de los préstamos de vivienda y consumo.

Además, los recursos disponibles para la inversión privada disminuyen, ya que el capital se dirige a cubrir los pasivos del Estado. Esto podría generar dificultades adicionales para la generación de empleo y afectar la capacidad de compra de los hogares.

La mayor parte de los pasivos internos se concentra en los Títulos de Tesorería (TES) clase B. Los TES de largo plazo representan aproximadamente el 70% de toda la deuda nacional. En el mercado interno, los fondos de pensiones y cesantías son los principales acreedores.

Entre las administradoras con mayores participaciones destacan Porvenir ($117,72 billones) y Protección ($88,31 billones). Por su parte, los fondos de capital extranjero poseen $150,57 billones en títulos internos, liderados por fondos de Pimco.

En el exterior, los bonos y créditos de banca multilateral son los principales grupos de acreedores. Destacan el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) con $52,14 billones y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con $32,65 billones.

Un dato relevante del informe es el cambio en el destino del endeudamiento. El país habría reducido el uso de recursos para financiar proyectos de inversión, como infraestructura y educación, para concentrarse en atender las necesidades de funcionamiento del Estado.

El Gobierno Petro dejó a la administración de Abelardo De La Espriella un cupo anual de endeudamiento utilizado en un 97%, con la mitad del año 2026 aún por transcurrir. Esto limita la flexibilidad fiscal para los próximos años.

El calendario de pagos también presenta retos. Para el periodo comprendido entre septiembre y diciembre de 2026, los vencimientos de títulos internos de corto plazo ascienden a $16,25 billones. En 2027, las obligaciones internas proyectadas son de $78,46 billones.

La situación fiscal actual exige medidas de austeridad y una gestión rigurosa de los recursos públicos para evitar que el endeudamiento continúe afectando la estabilidad económica del país.