Camila Gómez, la voleibolista colombiana que se convirtió en soldado de Estados Unidos

Por: Redacción Paragrafo

4 noviembre, 2026

La líbero de la Selección Colombia dejó las canchas para servir a la Guardia Nacional del Ejército de Florida, donde se graduó en 2026 tras formarse como bombera en Miami. Ahora, ‘La Chiqui’ quiere volver al voleibol con el equipo militar y sueña con llevar a Colombia a unos Juegos Olímpicos.

La voleibolista colombiana Camila Fernanda Gómez Hernández, nacida en Buenaventura y reconocida en el deporte como ‘La Chiqui’, se convirtió en soldado profesional de los Estados Unidos tras completar su formación en la Academia de Bomberos de Miami y graduarse en 2026 como integrante de la Guardia Nacional del Ejército de Florida. Con apenas 1,58 metros de estatura, esta líbero de 31 años demuestra que la disciplina y la determinación no entienden de tamaños.

El camino de Camila hacia las Fuerzas Armadas comenzó después de disputar el Mundial de Voleibol de 2022 en Polonia y Países Bajos con la Selección Colombia. En ese momento, decidió alejarse temporalmente de las canchas para perseguir un nuevo sueño: servir como soldado en el país que la acogió durante su formación académica.

Su capacidad física, forjada en años de competencia internacional con la Selección Valle del Cauca y la Tricolor, la convirtió en una de las estudiantes más sobresalientes de la Academia de Bomberos de Miami, donde se graduó en 2025. Un año después, alcanzó su meta al integrarse oficialmente a la Guardia Nacional del Ejército de Florida.

La propia Academia destacó su profesionalismo con un mensaje que resume su trayectoria: “Camila, tu historia es poderosa. Tu viaje es innegable. Y estamos orgullosos de dar la bienvenida a nuestro equipo a alguien con tu liderazgo, ambición y determinación. ¡Bienvenida a la Guardia Nacional del Ejército de Florida, soldado!”.

Ahora, además del manejo de armas, la colombiana está capacitada para atender emergencias, incendios y cualquier llamado de la comunidad. Su formación combina la preparación militar con las habilidades adquiridas como bombera, lo que le permite responder ante situaciones de riesgo con la misma entrega que mostraba en la cancha.

Aunque su vida dio un giro inesperado, la pasión de Camila por el voleibol permanece intacta. Tras graduarse como soldado, confirmó que aplicará para integrar el equipo femenino de voleibol de la Guardia Nacional, donde podría seguir compitiendo mientras cumple con sus funciones militares.

La noticia de su graduación generó una ola de felicitaciones en redes sociales. Compañeras de la Selección Colombia como Laura Pascua y Juliana Toro, esta última antioqueña con quien alternó como líbero en el combinado nacional, le dedicaron mensajes de admiración. “Muy orgullosa estoy de ti, eres la mejor en cada una de las cosas que haces”, escribió Pascua.

A sus 31 años, Camila no renuncia a su mayor sueño deportivo: clasificar a Colombia a unos Juegos Olímpicos. “Por soñar no cobran y todo está en la disciplina y determinación que le pongas a tu vida para cumplir esas metas”, afirma la voleibolista, quien ya tiene la mirada puesta en el Mundial de Voleibol de 2027, que se disputará en Estados Unidos y Canadá del 20 de agosto al 5 de septiembre.

La Selección Colombia femenina, dirigida por el brasileño Guilherme Schmitz, ya aseguró su cupo en esa cita orbital, la tercera en la historia del país tras las ediciones de Polonia y Países Bajos 2022 y Tailandia 2026. Por Sudamérica, Brasil y Argentina también lograron la clasificación, mientras que Estados Unidos y Canadá participan como anfitrionas e Italia como campeona defensora.

Camila Gómez, mientras comparte con su hermana y su sobrina en Miami, responde los mensajes de quienes la acompañaron durante casi dos décadas de carrera deportiva. Su historia, que combina el deporte de alto rendimiento con el servicio militar, se ha convertido en un ejemplo de que los sueños pueden reinventarse sin perder la esencia.