Ciberataques paralizan supermercados en Europa: Neveras y congeladores saboteados en cinco países

Por: Redacción Paragrafo

3 noviembre, 2026

Un nuevo ciberataque coordinado contra sistemas de refrigeración ha paralizado supermercados en cinco países europeos este lunes, provocando el desperdicio de alimentos y encendiendo las alarmas sobre la vulnerabilidad de la cadena de suministro alimentario. El incidente replica el modus operandi de un ataque similar ocurrido en Francia el pasado 12 de octubre, y ha afectado a establecimientos de Suecia, Bélgica, Estonia, Finlandia y Luxemburgo, según confirmaron las empresas y autoridades afectadas.

La cadena sueca Coop confirmó que seis de sus aproximadamente 800 establecimientos sufrieron el ataque, que fue rápidamente resuelto. Su portavoz, Carlos Cancino, señaló a la AFP que los locales afectados utilizaban una red móvil 4G, más vulnerable, en lugar del sistema 5G actualizado. En Bélgica, el impacto fue más amplio: Carrefour reportó problemas en unos 15 de sus 700 supermercados, mientras que Ikea en Mons, Delhaize, Colruyt e Intermarché también vieron comprometidos sus frigoríficos. Delhaize informó además de afectaciones en cuatro tiendas en Luxemburgo.

Un patrón clave une ambos ataques transnacionales: muchos de los sistemas vulnerables son equipos antiguos suministrados por el fabricante danés Danfoss. La portavoz de la cadena sueca Ica, Helena Johansson, confirmó que sus establecimientos afectados utilizaban un sistema externo de control de refrigeración de esta misma empresa, idéntico al atacado en Francia en octubre. En Estonia, la radiotelevisión pública ERR reportó que al menos un supermercado vio elevarse la temperatura de sus cámaras hasta los 50°C, también en equipos Danfoss antiguos.

Stephan Moelans, director general del grupo industrial belga de refrigeración Sabcobel, reveló que tras el ataque francés de octubre habían iniciado medidas de protección, pero que alrededor del 10% de sus instalaciones seguían sin estar aseguradas, algunas de las cuales fueron afectadas este lunes. “Si Sabcobel no hubiera iniciado esta operación (…), el impacto habría sido mucho mayor”, declaró.

La Comisión Europea reaccionó con contundencia. El comisario de Agricultura, Christophe Hansen, denunció “ciberataques reiterados extremadamente preocupantes” y afirmó: “Se trata de un intento deliberado de perturbar nuestra cadena de suministro alimentario y socavar la confianza de los consumidores”. Aunque aclaró que la seguridad alimentaria no está amenazada a gran escala, advirtió que “el desperdicio de alimentos y sus repercusiones en las empresas son muy reales”.

Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado los ataques. En Bélgica, la fiscalía federal ha abierto una investigación, aunque aún no ha calificado oficialmente el incidente como ciberataque. En Finlandia, el grupo Kesko reportó temperaturas irregulares en algunos de sus supermercados pequeños.

El incidente subraya la crítica dependencia de infraestructuras digitales obsoletas en sectores esenciales. Jann Mutso, director de Kitman Coldtech, distribuidor de sistemas de refrigeración, declaró a ERR respecto al ataque en Estonia: “El modus operandi es el mismo, pero no puedo decir más”. Esta repetición de la táctica –sabotear sistemas de control de temperatura– sugiere una campaña coordinada que busca generar caos económico y pérdidas, más que un rescate económico inmediato.

Las empresas afectadas trabajan ahora en migrar sus sistemas críticos a redes más seguras y en aplicar parches de seguridad. Sin embargo, el episodio deja una pregunta inquietante en el aire: ¿cuántos otros sistemas de refrigeración en Europa permanecen expuestos a un ataque idéntico? La UE y los fabricantes enfrentan ahora una carrera contra el tiempo para asegurar una cadena de frío que resulta ser, paradójicamente, demasiado vulnerable al calor de los ciberdelincuentes.